Menino Jesus
De repente o céu azul se encheu de luz
Eram anjos cantando e anunciando a chegada de Deus!
Os pastores alegres ouviram a mensagem do céu
E correndo eles foram acolher o menino Jesus!
Uma estrela aponta aos reis magos a gruta em belém
Pois de longe vieram adorar o menino também
Ouro, incenso e mirra oferecem ao Deus de amor
Anunciando que este menino é o rei salvador
Menino Deus
Menino luz
Vamos amar
O menino Jesus
Lá no templo um homem de Deus chamado simeão
Já idoso, esperava o dia da libertação
Eis que chega maria e josé e o menino luz
E coloca nos braços do ancião o seu filho Jesus
Simeão profetiza então: Eis a luz das nações
Ele é o salvador e a alegria para os bons corações
Tua graça, senhor, em meu peito, sim, já me satisfaz
Pois meus olhos já viram felizes o príncipe da paz!
Vou fazer um presépio bem lindo no meu coração
Me embalar na ternura de Deus com muita emoção!
Ao ralar do terceiro milênio quero a paz de Jesus
Seu amor me cativa e ilumina, sua fé me seduz!
Niño Jesús
De repente el cielo azul se llenó de luz
Eran ángeles cantando y anunciando la llegada de Dios
Los pastores alegres escucharon el mensaje del cielo
Y corriendo fueron a recibir al niño Jesús
Una estrella señala a los reyes magos la cueva en Belén
Pues vinieron de lejos a adorar al niño también
Oro, incienso y mirra ofrecen al Dios de amor
Anunciando que este niño es el rey salvador
Niño Dios
Niño luz
Vamos a amar
Al niño Jesús
En el templo un hombre de Dios llamado Simeón
Ya anciano, esperaba el día de la liberación
He aquí que llegan María y José con el niño luz
Y colocan en los brazos del anciano a su hijo Jesús
Simeón profetiza entonces: He aquí la luz de las naciones
Él es el salvador y la alegría para los buenos corazones
Tu gracia, Señor, en mi pecho, sí, ya me satisface
Pues mis ojos han visto feliz al príncipe de la paz
Voy a hacer un pesebre muy hermoso en mi corazón
Me envolveré en la ternura de Dios con mucha emoción
Al llegar al tercer milenio quiero la paz de Jesús
Su amor me cautiva e ilumina, su fe me seduce
Escrita por: Geraldo Carlos da Silva