Salmo 51/52
¿Por qué te jactas
Oh vil prepotente?
Continuamente
Tejes engaños
Tan llenos de daño
Tu lengua afilada
Del mal preñada
Maquinas tus planes
Oh lengua venenosa
¡Dios te destruirá!
Te acabará
Sin pena ni piedad
Te dejará solo
Sin casa ni abrigo
Te quitará la vida
Reduciéndote a polvo
Los justos verán
Con un poco de temor
Se burlarán de ti
Harán chistes a tu costa
He aquí el hombre que
No confiaba en Dios
Sino solo en sus bienes
Hacía sus planes
Soy como una hermosa palmera
Plantada en tu casa
Regada por mi Dios
En su tierno amor
Tus obras cantaré
A los fieles
Les mostraré quién eres
Oh bondadoso Señor
Al Padre y Señor
La gloria le damos
Al Hijo alabamos
Al son de este canto
Al Espíritu Santo
Amor y bondad
Son tres en verdad
En un solo Dios, sin embargo