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Perros

Pedras pra Moer

Cães

Uivos de lobos na madrugada
Cães no sonho
O delírio que se faz eterno, o suplício que se vê
bendito
A cura que se quer maldita
Sob a cumplicidade da lua o homem desvirgina a selva,
rasga sua carne assim como ela rasga sua mente
Ele corre, procura abrigo; foge dos olhos e sons que
afugentam
Na caverna escura o homem recria o fogo, luz divina
protege seu sono
Entre fechar os olhos e amanhecer há a morada do
demônio
Aqui, o homem é um menino rodeado por cães selvagens
famintos
Aqui, coroas de espinho são desejados turbantes
A trincheira é formada por lágrimas e orações
Um suspiro transforma o menino novamente em homem
A fogueira anuncia que a noite deveria ter acabado
Mas não acabou
Pobre resquício de homem!
Ainda não sabe que a noite não findará
O delírio que se faz eterno...

Perros

Aullidos de lobos en la madrugada
Perros en el sueño
El delirio que se vuelve eterno, el suplicio que se ve
bendito
La cura que se desea maldita
Bajo la complicidad de la luna, el hombre desvirga la selva,
rasga su carne así como ella rasga su mente
Él corre, busca refugio; huye de los ojos y sonidos que
asustan
En la cueva oscura, el hombre recrea el fuego, luz divina
protege su sueño
Entre cerrar los ojos y amanecer está la morada del
demonio
Aquí, el hombre es un niño rodeado de perros salvajes
hambrientos
Aquí, coronas de espinas son deseados turbantes
La trinchera está formada por lágrimas y oraciones
Un suspiro transforma al niño nuevamente en hombre
La hoguera anuncia que la noche debería haber terminado
Pero no ha terminado
¡Pobre vestigio de hombre!
Todavía no sabe que la noche no terminará
El delirio que se vuelve eterno...

Escrita por: Daniel De Oliveira / Guimarães / Ton