Mais Perto Do Céu
Enquanto eu te escrevo,
Saravejo morre lenta
uma morte amordacada
no silencio dos tiros
e na paz da granada.
A noite acoita o metralhar
sera homem ou fera
este triste uivar?
Posso ver as avenidas,
coloridas, presentes,
hoje sombras despidas
do passado distante.
A vez do vizinho
que hoje foi a enterrar,
sozinho, claro, que morrer é ficar.
Os amantes ali estao
abracados no asfalto
onde as balas la do alto
os apanharam à traicao,
no coracao, que é o sitio ideal
para quem mata a paixao,
que amar é fatal.
+ perto do céu
anjo d'alma azul
+ perto do céu
+ longe que o sul.
Calor, ja nao ha,
só se for o da mortalha
que é o lencol que me agasalha
e a cama onde me deito
e me enrolo sobre o peito,
recordando o céu azul,
e quer a norte quer a sul
a liberdade de fugir.
Ficar a resistir,
morrer, nem pensar,
que a coragem de aqui estar,
como ontem em Guernica,
é a vontade de quem fica.
Vazia a dispensa
é pior a indiferenca.
Auschwitz ou Buchenwald
que afinal foram debalde,
porque as câmaras de gas
nao ficaram para tras
estao aqui à minha frente.
Eu só quero estar presente
de novo em Nurembrega,
porque um povo nao se verga.
Refrao
Por isso aqui estou
com arma sem municao,
carne para canhao
para contar toda a verdade...
... e liberdade.
E no futuro, nem sequer se vao lembrar
que tudo dói, mesmo Tolstoi
lido à luz da curta vela.
Saravejo donzela
tantas vezes violada,
sempre só, abandonada.
Tudo o que tenho
é o empenho de quem sonha.
O silencio é vergonha,
arma mortal, punhal
que mata e maltrata
escondido, sem ruido,
tantas vezes repetido,
e penetra no meu corpo,
que deixa morto
pelas costas...
sem resposta.
Agora é de vez.
Faz frio no inferno deste Inverno.
Cada bomba é uma sombra de indiferenca.
Crenca que tem que mudar.
Ha que gritar e mostrar
ao mundo os mortos
que o mundo ignora
e demora a perceber.
Uso a caneta
que é a minha baioneta,
pais eterno
que deixo no caderno
tenho medo que me esquecas
e me pecas para calar a voz,
mas nao o facas,
porque ontem foram ao outros
e hoje nós.
Refrao (2X)
Más Cerca del Cielo
Mientras te escribo,
Sarajevo muere lentamente
una muerte amordazada
en el silencio de los disparos
y en la paz de la granada.
La noche acoge el tiroteo
¿será hombre o bestia
este triste aullido?
Puedo ver las avenidas,
coloridas, presentes,
hoy sombras desnudas
del pasado lejano.
El vecino esta vez
que hoy fue a enterrar,
solo, claro, porque morir es quedarse.
Los amantes están allí
abrazados en el asfalto
donde las balas desde arriba
los atraparon traicioneramente,
en el corazón, que es el lugar ideal
para quien mata la pasión,
porque amar es fatal.
Más cerca del cielo
ángel de alma azul
más cerca del cielo
más lejos que el sur.
Calor, ya no hay,
si acaso el de la mortaja
que es la sábana que me abriga
y la cama donde me acuesto
y me enrollo sobre el pecho,
recordando el cielo azul,
ya sea al norte o al sur
la libertad de escapar.
Quedarse resistiendo,
morir, ni pensarlo,
porque la valentía de estar aquí,
como ayer en Guernica,
es la voluntad de quien se queda.
Vacía la despensa
es peor la indiferencia.
Auschwitz o Buchenwald
que al final fueron en vano,
porque las cámaras de gas
no quedaron atrás
están aquí frente a mí.
Solo quiero estar presente
de nuevo en Nuremberg,
porque un pueblo no se doblega.
Coro
Por eso aquí estoy
con un arma sin munición,
carne de cañón
para contar toda la verdad...
...y libertad.
Y en el futuro, ni siquiera recordarán
que todo duele, incluso Tolstoi
leído a la luz de la corta vela.
Sarajevo doncella
tantas veces violada,
siempre sola, abandonada.
Todo lo que tengo
es el compromiso de quien sueña.
El silencio es vergüenza,
arma mortal, puñal
que mata y maltrata
escondido, sin ruido,
tantas veces repetido,
y penetra en mi cuerpo,
deja muerto
por la espalda...
sin respuesta.
Ahora es definitivo.
Hace frío en el infierno de este invierno.
Cada bomba es una sombra de indiferencia.
Creencia que debe cambiar.
Hay que gritar y mostrar
al mundo los muertos
que el mundo ignora
y tarda en comprender.
Uso la pluma
que es mi bayoneta,
país eterno
que dejo en el cuaderno
tengo miedo de que me olvides
y me pidas que calle la voz,
pero no lo hagas,
porque ayer fueron los otros
y hoy nosotros.
Coro (2X)