María Montaña
María Montaña
No tiene alegría
Y viste de negro
De noche y de día
Porque la vida no fluye
Como solía
Y vive consigo misma
Removiendo el mundo
Y se queda sola
Escribiendo y reflexionando
Porque nada sucede
Ni dónde ni cuándo
María Montaña
Rechaza el amor
Reclusa en el tiempo
Que el templo de la vida
Nunca acontecida
Le causa estupor
Y por la noche, en secreto,
Todo vuelve a empezar
Y avanza hacia la oscuridad
Y sube a la montaña
Con el cabello al viento
Boca de terciopelo
Y sueña con un mundo
Diferente y distante
Que nunca existirá
Recitando al viento
Las canciones del amante
Que nunca se atreverá
María Montaña
María distante
María mujer
Vestida de negro
Vestida de negro
Más allá de Amarante