395px

Balada de la desesperación

Pedro Barroso

Balada do Desespero

Porque nasceste, vives
Porque vivias cresceste
Porque cresceste tiveste
A sorte que não sabias
Porque estudaste aprendeste
As coisas de se saber
E outras inúteis de sobra
As coisas de se esquecer
As coisas de se esquecer

Porque cumpriste fizeste
O que te mandaram fazer
Os padres o pai a mãe
O professor o mais velho
O sargento o comandante
O senhorio a porteira
O ministro o governante
O cobrador o pedreiro
Esteja cá na terça-feira
O bancário o carpinteiro
O homem do gás da luz
Da água do pão do leite
E acabaste cumprindo
Cumprindo tudo a preceito

Encomendaste gravatas
Fatos novos e sapatos
Dedicaste-te ao chinquilho
Talvez ao king
Fizeste um filho e outro filho
Nas horas livres, às vezes
Em havendo futebol
Sentiste-te homem de tasca
Sentiste que eras uma besta
Mas segunda-feira cedo
Bem cedo bem matinal
Te achavas de novo pronto
Partindo para o mesmo emprego
Comprando o mesmo jornal

E sempre todos os dias
Cobiçaste a secretária
Do teu chefe o sr. Sousa
Para à noite pernas moídas
Tomares o trinta e sete
O carrinho ou a bicicleta
E regressando cansado
Do barulho e da ausência
Sentires-te reencontrado
Da solidão na indolência
De um canapé recostado
Pijama e televisão
Aquecedor e decência
Tudo muito bem ligado
Tudo muito bem sentado
Em conforto e concordância
Em conforto e anuência

Nas férias grandes redecoraste-te
Bizarro na concepção
E arriscaste um figurino
Foste às compras de calção
E sorriste aos teus parceiros
De barraquinha na praia
E à senhoria vizinha
Que nunca tirou a saia
Calculem só os senhores
Agosto inteiro com saia

Aturaste a pequenada
Brigas birras fraldas caca
Apreciaste o traseiro
Da amiga do teu amigo
Rechonchudinha mulata
-Já é preciso ter lata!
Viraste a cara em decoro
Não vão os putos ver isto
Espalhaste óleo pelas espaldas
Enquanto a tua mulher
Um pouco desconfiada
Desabrida e despeitada
Te exigiu
-Ó, Silva, tu muda as fraldas

Depois à noite porreiro
Caminhaste na avenida
Muito fresco e prazenteiro
Com a pança bem comida
Às vezes de um frango inteiro
Que não és homem dos fracos
Dos fracos não reza a história
E o silva é alguém na vida
Homem de bem de memória
Contabilista da firma
Tal e tal rua da glória
Sempre que quiser já sabe
É uma casa às suas ordens

E depois pelo caminho
Regressas gritas dás ordens
Recuas gritas dás ordens
E ameaças o outro
Que guinou para este lado
Se calhar querias coitado
E o camião chateado
De se ver ultrapassado

Regressas mais bronzeado
Mais gordo talvez mais magro
Mais velho um mês e quem sabe
Mais cansado que à partida

Regressas ao rame rame
Enquanto suspirarás
Todo o ano por um mês
Todo o mês por outra vida
Toda a vida por viver
Algo que te valha a pena
Ou então tu já nem sentes
E mentes-te enquanto sentes
E mentes e já não sentes
E já não sentes mas mentes

Ano a ano te esfolharam
Te roubaram prestações
Letras fantasmas viagens
Cromos selos colecções
Hálito fresco e saudável
Graxa sabão brilhantina

Mudaste a cor do salão
De azul para verde marinho
Do verde para um branquinho
E enfim para um castanho
O que é que achas mais clarinho
E ao fim de tanto trocares
Baralhares e confundires
Acabas por rebentar
Evitando pelo menos
Teres enfim de destruir
Tudo o que creste ser belo
Ser lindo ser valioso
Acabaste confundindo
Viver com reeducar-te

Passaste o tempo calcando
O que podias ter sido tu
Nu inteiro e pessoal
Pois que assim afinal
Foste um entre milhões
Que de morte natural
Tem uma cruz lega uns tostões
E cai podre numa cova
Em funeral

Não te ficou nem um gesto
Que não façam mais milhares
Não te ficou nem um risco
Um grito para espalhares
Não te ficou nem uma sobra
Uma intenção uma raiva
Isto é caso pra dizer
Parvo incapaz e castrado
Rastejante e tão honrado
Foste um escravo do dever
Um pobre mais um na selva

Repousa em paz bom rapaz

Balada de la desesperación

Porque naciste, vives
Porque viviste, creciste
¿Por qué creciste?
La suerte que no sabías
Porque has estudiado, has aprendido
Las cosas que hay que saber
Y otros inútiles de sobra
Las cosas que hay que olvidar
Las cosas que hay que olvidar

Porque lo has hecho
¿Qué te han dicho que hagas?
Los sacerdotes el padre la madre
El maestro mayor
El sargento el comandante
El propietario el conserje
El ministro el gobernante
El coleccionista el albañil
Estar aquí el martes
El banquero el carpintero
El hombre con el gas de la luz
Del agua de pan de leche
Y terminaste cumpliendo
Cumplir con todo el precepto

Has pedido corbatas
Nuevos trajes y zapatos
Te dedicaste a la zapatilla
Tal vez al rey
Hiciste un hijo y un hijo
En el tiempo libre, a veces
En hay fútbol
Te sentías como un hombre de taberna
Sentiste que eras una bestia
Pero el lunes temprano
Bastante temprano en la mañana
Pensaste que estabas listo otra vez
Saliendo para el mismo trabajo
Comprar el mismo periódico

Y siempre todos los días
Codiciaste a la secretaria
De tu jefe, el Sr. Sousa
Para las piernas molidas por la noche
Toma el treinta y siete
El carro o la bicicleta
Y regresando cansado
De ruido y ausencia
Sentirse reencontrado
De la soledad en la indolencia
De un canapé reclinable
Pijamas y televisión
Más cálido y decencia
Todo muy bien conectado
Todo muy bien sentado
En la comodidad y la concordancia
Con comodidad y consentimiento

En las grandes vacaciones te redecoraste a ti mismo
Extraño en la concepción
Y arriesgaste un disfraz
Fuiste de compras en calzoncillos
Y sonreíste a tus compañeros
Desde un puesto en la playa
Y la vecina casera
Que nunca se quitó la falda
Averíguenlo, caballeros
Agosto completo con falda

Tú aguantaste a la pequeña
La lucha contra las rabietas pañales popó
¿Disfrutaste tu trasero?
Del amigo de tu amigo
mulata regordeta
¡Tienes que tener el valor!
Te volteaste la cara en decoro
Los niños no van a ver esto
Extienda aceite por todas las salpicaduras
Mientras tu esposa
Un poco sospechoso
Sin abrir y desalojar
Te exigió
Silva, cambia los pañales

Entonces noche fresca
Caminaste por la avenida
Muy fresco y agradable
Con el vientre bien comido
A veces de un pollo entero
Que no eres un hombre de los débiles
De los débiles no reza la historia
Y la Silva es alguien en la vida
Hombre de buena memoria
Contador de la firma
Tal y tal calle de gloria
En cualquier momento que quieras saber
Es una casa a sus órdenes

Y luego en el camino
Vuelve, grita, da órdenes
Retirarse, gritar, dar órdenes
Y amenaza al otro
Eso se desvió por aquí
Tal vez querías al pobre tipo
Y el camión molesto
Estar obsoleto

Volverás más bronceado
Más gordo, tal vez más delgado
Mayor de un mes y quién sabe
Más cansado que al principio

Volver a ramé
Mientras suspiras
Todo el año durante un mes
Todo el mes por otra vida
Toda la vida para vivir
Algo que valga la pena
O si no, ni siquiera lo sientes más
Y mientes mientras te sientes
Y mientes y ya no sientes
Y ya no sientes sino mientes

Año tras año has sido despellejada
Te han robado beneficios
Cartas fantasma de viaje
Colecciones de sellos cromados
Respiración fresca y saludable
Grasa grasa grasa

Cambiaste el color del salón
De azul a verde marino
De verde a blanco
Y finalmente por uno marrón
¿Qué crees que es más claro?
Y al final de todo el comercio
Mezcla y confunde
Acabas rompiendo
Evitar al menos
Tener que destruir por fin
Todo lo que crees que es hermoso
Para ser bella para ser valiosa
Terminaste confundiendo
Vivir con reeducarte

Pasaste tu tiempo pitando
¿Qué podrías haber sido tú?
Totalmente desnudo y personal
Para que después de todo
Eras uno de los millones
La de la muerte natural
Tiene una cruz por centavos
Y cae podrido en una tumba
En el funeral

No te queda ni un gesto
No hagas miles más
No había ningún riesgo para usted
Un grito para difundir
No te queda uno de repuesto
Una intención una ira
Este es un caso para decir
Inapto y castrado tonto
Arrastrándose y tan honrado
Eras un esclavo del deber
Uno pobre más uno en la selva

Descansa en paz, buen chico

Escrita por: Pedro Barroso