395px

Final de los Tiempos

Pedro Bento e Zé da Estrada

Final Dos Tempos

O homem destrói a flora e a fauna sem compaixão
Na ganância por dinheiro perde a crença e religião
Esquece que existe deus nosso pai da salvação
Não quer ser mais empregado só pensa em ser patrão.

O ronco de motoserras é pra ele tão normal
Põe veneno sobre a terra destruindo o manancial
E queimadas e queimadas fumaceando todo o ar
Fumaça destrói o ozônio que filtra o raio solar.

Que será de nossos filhos vendo isso acontecer
Todos os rios poluídos sem ter água pra beber
A terra vai se aquecendo sem a gente perceber
E o tal afeito estufa que faz a gente derreter.

O peixe subindo a tona procura sobreviver
E volta pras profundezes sabendo que vai morrer
Está escrito na bíblia, disse o profeta João
O homens se destruindo pela sua própria mão.

Terra fértil tão fecunda um dia não terá jamais
Sem as matas, sem o verde estão morrendo os animais
Os passarinhos calaram, o sertão emudeceu
Agora só resta o homem acertar os contas com deus.

Final de los Tiempos

El hombre destruye la flora y la fauna sin compasión
En la codicia por dinero pierde la fe y la religión
Olvida que existe Dios, nuestro padre de la salvación
No quiere ser empleado, solo piensa en ser patrón.

El rugido de las motosierras es tan normal para él
Echa veneno sobre la tierra, destruyendo el manantial
Y quema y quema, humeando todo el aire
El humo destruye la capa de ozono que filtra los rayos solares.

¿Qué será de nuestros hijos viendo esto suceder?
Todos los ríos están contaminados, sin agua para beber
La tierra se va calentando sin que nos demos cuenta
Y el llamado efecto invernadero que nos hace derretir.

El pez sube a la superficie buscando sobrevivir
Y vuelve a las profundidades sabiendo que va a morir
Está escrito en la Biblia, dijo el profeta Juan
Los hombres se destruyen con sus propias manos.

La tierra fértil y tan fecunda un día ya no tendrá nunca más
Sin los bosques, sin el verde, los animales están muriendo
Los pajaritos se han callado, el sertón se ha quedado en silencio
Ahora solo queda que el hombre arregle cuentas con Dios.

Escrita por: