395px

Es Hora

Pedro Ortaça

Está Na Hora

(Eu penso enquanto mateio
E mateando a gente pensa
Será que morreu a crença
Da indiada do pastoreio?
Com três séculos e meio,
Fazendo pátria e querência
Ou será que a incompetência
De uns, e a má fé de outros,
Tiraram dos índios potros
Até o ar de independência?)

Aprendi, na mocidade,
Algo que ninguém me tira:
Que não há meia mentira
Tampouco meia verdade
E nem meia liberdade
Pois não pode ser cortada!
Quem acha o rumo da aguada
Não morre de sede à míngua
E quem fala meia língua
Termina dizendo nada

(Já é hora da indiada,
Que a velha capitania,
Dentro da Democracia
Voltasse o que foi outrora
Gaúchos de ontem, agora,
Sempre o mesmo sentinela
A pátria verde-amarela
Nasceu aqui nestes planos,
E os velhos taitas pampeanos
Nunca se apartaram dela)

Meu grito de revolta
Neste descontrole imenso
Mas é um alerta ao bom senso
E é sempre a melhor escolta
Para que o pais dê volta
Por si só, e siga sozinho,
O patrocínio daninho,
De fora, nós não queremos
Deus permita, superemos
Solitos nossos caminhos

(Dentro da filosofia,
À qual sempre nos filiamos
Quando pátria nos tornamos
Na essência e na ideologia
O gaúcho de hoje em dia
Tem a mesma dimensão,
E guardada a proporção
Entre presente e passado,
É o mesmo pastor-soldado
Do início da formação)

Se as distâncias encolheram,
As inquietudes ficaram
Se os tempos se transformaram,
As ânsias permaneceram
E os centauros não morreram,
No sentir e no pensar
O impulso de gauderiar
Latente, se transfigura
Na defesa da cultura
Que ninguém pode esmagar

(Aí está o gaúcho atual
Muito mais do que pilchado
Alerta e concientizado
De todo o seu potencial
A transformação social
Foi feita, ele permanece,
Tem consciência, não esquece,
Conhece a luz que procura
E sabe que a noite escura
Termina quando amanhece)

É hora depois da espera,
Que haja uma volta por cima
O povo, matéria prima,
Merece uma primavera
E os que manejam a esfera
Encontrem uma maneira
Pra que a Nação Brasileira
Não vá a tranco e solavanco
Pulando de banco em banco
Como coruja em tronqueira

Es Hora

(Yo pienso mientras tomo mate
Y tomando mate la gente piensa
¿Será que murió la creencia
De la indiada del pastoreo?
Con tres siglos y medio,
Haciendo patria y querencia
¿O será que la incompetencia
De unos, y la mala fe de otros,
Les quitaron a los indios potros
Hasta el aire de independencia?)

Aprendí, en mi juventud,
Algo que nadie me quita:
Que no hay medias mentiras
Ni medias verdades
Y mucho menos media libertad
¡Pues no puede ser cortada!
Quien encuentra el rumbo del agua
No muere de sed a la mitad
Y quien habla a medias
Termina diciendo nada

(Ya es hora de la indiada,
Que la vieja capitania,
Dentro de la Democracia
Volviera lo que fue antes
Gauchos de ayer, ahora,
Siempre el mismo centinela
La patria verde y amarilla
Nació aquí en estos llanos,
Y los viejos caciques pampeanos
Nunca se apartaron de ella)

Mi grito de rebeldía
En este descontrol inmenso
Pero es una alerta al buen sentido
Y siempre es la mejor escolta
Para que el país dé la vuelta
Por sí solo, y siga solo,
El patrocinio dañino,
De afuera, no lo queremos
Dios permita, superemos
Solos nuestros caminos

(Dentro de la filosofía,
A la cual siempre nos adherimos
Cuando patria nos volvimos
En la esencia y en la ideología
El gaucho de hoy en día
Tiene la misma dimensión,
Y guardada la proporción
Entre presente y pasado,
Es el mismo pastor-soldado
Del inicio de la formación)

Si las distancias se acortaron,
Las inquietudes quedaron
Si los tiempos se transformaron,
Las ansias permanecieron
Y los centauros no murieron,
En el sentir y en el pensar
El impulso de gauchear
Latente, se transfigura
En la defensa de la cultura
Que nadie puede aplastar

(Ahí está el gaucho actual
Mucho más que vestido de pilchas
Alerta y concientizado
De todo su potencial
La transformación social
Fue hecha, él permanece,
Tiene conciencia, no olvida,
Conoce la luz que busca
Y sabe que la noche oscura
Termina cuando amanece)

Es hora después de la espera,
Que haya una vuelta por arriba
El pueblo, materia prima,
Merece una primavera
Y los que manejan la esfera
Encuentren una manera
Para que la Nación Brasileña
No vaya a tumbos y sacudones
Saltando de banco en banco
Como búho en su tronera

Escrita por: Jayme Caetano Braum / Pedro Ortaça