Milonga de Terra Bruta (part. Richard Pereira e Lucas Gross)
Cantares de vento livres
Da Alma de Don Osíris
De Eron e Zitarrosa
Martín Fierro, e o idioma
O mesmo de Don Caetano
E de Noel Guarany
Querências de Aureliano
Bilingües manos encordadas
Desde el vientre de la guitarra
Nasceram os rumos do meu canto
Fumaças de galpão grande
Que fogoneia pairando
A lenha bruta molhada
Oriunda lá das canhadas
Das antigas reboleiras
Que os capões ofertaram
Pra iluminar os fogões
Num gesto da natureza
Que parece compreender
As raízes dos galpões
E o velho petiço pipeiro
Que mata a sede da estância
Num vai e vem sonolento
Pelo caminho sombreado
Costeando por entre matos
Cantiga de água e madeira
Ringindo notas sem graxa
E só para na porteira
Saludando o gurizito
Pelo vício das tronqueiras
E estes cantares terrunhos
Que a três pátrias pertencem
Identifica a minha gente
E sua moldura de campo
No hay quem possa apagar
As origens dos pampeanos
Pois a alma dos galpões
Ponteia a milonga que canto
Pasto antigo dos bocais
Tingindo o tendo de couro
Sovado pela saliva
Destes baguais retovados
Que as primaveras devolvem
Renovando as tropilhas
Da herança de Solanet
Que aqui deixou estampada
Com a fibra de um gateado
E a paciência de um manchado
Meu canto de terra bruta
De pedra moura empilhada
Da madeira falquejada
Com a mão sensível do enxó
Que nas quarteadas benquistas
Levantou rancho e paiol
Pra abrigar os pampeanos
Ancestrais deste meu povo
Genuínos, meus avós
Que o sereno batizou
Milonga de Tierra Bruta (parte de Richard Pereira y Lucas Gross)
Cantos de viento libres
Del Alma de Don Osiris
De Eron y Zitarrosa
Martín Fierro, y el idioma
El mismo de Don Caetano
Y de Noel Guarany
Querencias de Aureliano
Manos bilingües entrelazadas
Desde el vientre de la guitarra
Nacieron los rumbos de mi canto
Humaredas de gran galpón
Que fogonea flotando
La leña bruta mojada
Proveniente de los cañaverales
De las antiguas arboledas
Que los capones ofrecieron
Para iluminar los fogones
En un gesto de la naturaleza
Que parece comprender
Las raíces de los galpones
Y el viejo petiso pipero
Que mata la sed de la estancia
En un vaivén somnoliento
Por el camino sombreado
Costeando entre matorrales
Canción de agua y madera
Chirriando notas sin grasa
Y solo se detiene en la tranquera
Saludando al gurisito
Por el vicio de las troneras
Y estos cantos terruños
Que pertenecen a tres patrias
Identifican a mi gente
Y su marco de campo
No hay quien pueda apagar
Las raíces de los pampeanos
Pues el alma de los galpones
Puntea la milonga que canto
Pasto antiguo de los bozales
Tintando el cuero crudo
Amasado por la saliva
De estos baguales recios
Que las primaveras devuelven
Renovando las tropillas
De la herencia de Solanet
Que aquí dejó marcada
Con la fibra de un gateado
Y la paciencia de un manchado
Mi canto de tierra bruta
De piedra mora apilada
De la madera cortada
Con la mano sensible del hacha
Que en las querencias bienqueridas
Levantó rancho y galpón
Para albergar a los pampeanos
Ancestros de mi pueblo
Genuinos, mis abuelos
Que el sereno bautizó