Terra Dois
Fire leans over me
Eternity
Quilted by the night
Far beyond the sea
Old reveries
Wither
Late to our return
The seasons turn
Ever so divine
Stained but hallowed still
The land I yield
Is severed
Over this faded line
One step too deep into the mire
A reaching hand
A deafening sigh
Until the wails of wolves
Remind us of elegies
Of summers gone
And till the ground below
Devours the firmament whole
Beyond the great unknown
Horizons are conjuring
A fiery storm
A war fought alone
For a hundred years
We heed the silent call
Sprout of iron
The wreckage of yesteryear
In constant bloom
Our desolation
Is blind to where we lay our fathers
A trail of virtue
To sully the purity
And brave the fall
In dedication
To waters sailed long before us
To our mothers’ staying power
Reeling across this faded line
Until the wails of wolves
Remind us of elegies
Of summers gone
And till the ground below
Devours the firmament whole
Beyond the great unknown
Horizons are conjuring
A fiery storm
A war fought alone
For a hundred years
We heed the silent call
As the firestorm leaned closer
Eternity was painted across the sky
Pride would never let this river be our deathbed
It belongs to me
It belongs to me
Dos Tierras
El fuego se inclina sobre mí
Eternidad
Acolchado por la noche
Más allá del mar
Viejas ensoñaciones
Marchitan
Tarde para nuestro regreso
Las estaciones cambian
Tan divinamente
Manchada pero aún sagrada
La tierra que cedo
Está dividida
Sobre esta línea desvanecida
Un paso demasiado profundo en el lodazal
Una mano que se extiende
Un suspiro ensordecedor
Hasta que los aullidos de los lobos
Nos recuerdan a las elegías
De veranos pasados
Y hasta que la tierra debajo
Devore por completo el firmamento
Más allá de lo desconocido
Los horizontes están conjurando
Una tormenta ardiente
Una guerra librada en soledad
Durante cien años
Escuchamos el llamado silencioso
Brote de hierro
Los restos del ayer
En constante florecimiento
Nuestra desolación
Es ciega a dónde yacen nuestros padres
Un rastro de virtud
Para manchar la pureza
Y desafiar la caída
En dedicación
A las aguas navegadas mucho antes que nosotros
Al poder de permanencia de nuestras madres
Tambaleándonos sobre esta línea desvanecida
Hasta que los aullidos de los lobos
Nos recuerdan a las elegías
De veranos pasados
Y hasta que la tierra debajo
Devore por completo el firmamento
Más allá de lo desconocido
Los horizontes están conjurando
Una tormenta ardiente
Una guerra librada en soledad
Durante cien años
Escuchamos el llamado silencioso
Mientras la tormenta de fuego se acercaba
La eternidad se pintaba en el cielo
El orgullo nunca permitiría que este río fuera nuestra tumba
Me pertenece
Me pertenece