395px

Rocío Sagrado

Poeta Antônio Carlos

Orvalho Sagrado

O mato alto e cheio de orvalho
Que tem no atalho onde passa
O roceiro,
Tem perfume da relva em porções de gotinhas
São águas benzidas por nosso SENHOR
Que esteve na terra nesta madrugada
Preparando o dia para o lavrador

Agora no leito ainda molhado
Num serviço forçado
Mas feito com amor
Tal qual a noite que derrama o orvalho
Ele em seu trabalho derrama o suor

O Sol vem nascendo tão resplandecente
Para todos iguais neste gesto de amor
Bebe lentamente o sereno nas folhas
E em troca de tudo, oferece calor

Oh, DEUS de bondade todo onipotente
Abençoa a semente que vai para o chão
O caboclo confia na mãe natureza
E tem a certeza de colher o pão

Esta é a vida do homem da roça
Suas mãos grosas e da pele escura
Não tem ansiedade medo e vaidade
Não e como a gente que esta na cidade
E a lida no campo faz a vida mais pura

À tarde tão calma e a noite chegando
DEUS vai colocando o sertão pra dormir
O roceiro oferece um ponteio de viola
O céu agradece e gosta de ouvir

À noite em silêncio cheia de segredos
Ele abre a janela pra ver o luar
Depois adormece nos braços da amada
Feliz esperando outro dia chegar.

Rocío Sagrado

El monte alto y lleno de rocío
Que tiene en el sendero por donde pasa
El campesino,
Tiene el perfume de la hierba en pequeñas gotas
Son aguas benditas por nuestro SEÑOR
Que estuvo en la tierra esta madrugada
Preparando el día para el labrador

Ahora en la cama aún mojada
En un trabajo forzado
Pero hecho con amor
Así como la noche que derrama el rocío
Él en su trabajo derrama el sudor

El Sol está saliendo tan resplandeciente
Para todos iguales en este gesto de amor
Bebe lentamente el rocío en las hojas
Y a cambio de todo, ofrece calor

Oh, DIOS de bondad todo omnipotente
Bendice la semilla que va al suelo
El campesino confía en la madre naturaleza
Y tiene la certeza de cosechar el pan

Esta es la vida del hombre del campo
Sus manos ásperas y la piel oscura
No tiene ansiedad, miedo ni vanidad
No es como la gente que está en la ciudad
Y el trabajo en el campo hace la vida más pura

Por la tarde tan tranquila y la noche llegando
DIOS va poniendo al sertón a dormir
El campesino ofrece un punteo de guitarra
El cielo agradece y le gusta escuchar

En la noche en silencio llena de secretos
Él abre la ventana para ver la luna
Luego se duerme en los brazos de su amada
Feliz esperando que llegue otro día.

Escrita por: Poeta Antônio Carlos