395px

Benzido

Quarteto Coração de Potro

Benzido

No meu tostado ruano
Costa abaixo rumo ao plano
Correndo com o laço armado

Rodamos e o boi se foi
E o que me restou depois
Foi sarar deste pé quebrado

Eu te confesso chinita
Que em muitas manhãs bonitas
Eu estive amargurado

Quando ouvia do ranchito
Latidos touros e gritos
De algum rodeio parado

Logo que o galo cantava
Eu por costume saltava
Com as mágoas daquele azar

Sem poder calçar as botas
E o boi brazino nas grotas
Porque eu não pude atacar

Foram dias no ranchinho
Com tuas mãos de carinho
E as orações que aprendeu

Que este paysano sarando
Cruzou as tardes mateando
E até da dor se esqueceu

Quando a cuia me alcançava
Certas coisas te contava
Dos tempos de antes de nós

Com silêncios e ternuras
Renovastes as tuas juras
Naquelas noites a sós

A nossas horas de sestas
Ou as estrelas nas frestas
Ou teus olhos vaga-lumes

Foram pra mim na verdade
Tocar na felicidade
Sentido a pele e o perfume

Com uma saudade infinita
Foi que retornei chinita
Para lidar no rincão

De qualquer dor esquecido
Como de amores benzido
Com as rezas do coração

Benzido

En mi caballo tostado
Costa abajo hacia el llano
Corriendo con el lazo listo

Giramos y el toro se fue
Y lo que me quedó después
Fue sanar este pie quebrado

Te confieso, chinita
Que en muchas mañanas bonitas
Estuve amargado

Cuando escuchaba desde el ranchito
Los ladridos de los toros y los gritos
De algún rodeo detenido

Tan pronto cantaba el gallo
Yo por costumbre saltaba
Con las penas de ese infortunio

Sin poder calzarme las botas
Y el toro bravo en las cañadas
Porque no pude atacar

Fueron días en el ranchito
Con tus manos cariñosas
Y las oraciones que aprendiste

Que este paisano sanando
Cruzó las tardes tomando mate
Y hasta se olvidó del dolor

Cuando me alcanzaba el mate
Te contaba ciertas cosas
De los tiempos antes de nosotros

Con silencios y ternuras
Renovaste tus juramentos
En esas noches a solas

Nuestras horas de siestas
O las estrellas en las rendijas
O tus ojos luciérnagas

Fueron para mí en verdad
Tocar la felicidad
Sentir la piel y el perfume

Con una nostalgia infinita
Fue que regresé, chinita
Para trabajar en el campo

De cualquier dolor olvidado
Como de amores bendecido
Con las oraciones del corazón

Escrita por: Francisco Brasil / Kiko Goulart