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Como Una Lluvia de Estrellas

Quarteto Coração de Potro

Como Uma Chuva de Estrelas

Como uma chuva de estrelas caindo por sob os campos
Faíscam mil pirilampos e teu olhar de xirua
E as sangas murmuram suaves quando o vento tresnoitado
Guitarreia no alambrado pra fazer dormir a lua

Teu corpo, nos meus pelegos, tem aroma de trevais
E eu domo instintos baguais que, na minha alma, se acampam
Ao ver-se acender em brasas, alumbrando o teu descanso
Quando um solzito, boi manso, surge ao tranco na pampa

Quando despertas serena reinventando primaveras
Meu coração de tapera floresce feito um jardim
Busco a mirada paysana colhendo urros de salamandra
É o Rio Uruguai que se estanca inteiro dentro de mim

E, então, descubro que a vida é muito mais que um caminho
Quando se tem um carinho amansando a alma da gente
As pedras se fazem flores e os espinhos já não importam
Porque os punhais que nos cortam são águas de uma vertente

De uma vertente morena que forma a paz de dois lagos
No olhar mais lindo do pago que, um dia, eu pedi pra Deus
E, desde então, no meu rancho pequeno, pobre e de fundo
Há toda luz desse mundo olhando pros olhos teus

Como uma chuva de estrelas caindo por sob os campos
Faíscam mil pirilampos e teu olhar de xirua

Como Una Lluvia de Estrellas

Como una lluvia de estrellas cayendo sobre los campos
Brillan mil luciérnagas y tu mirada de mujer hermosa
Y los arroyos murmuran suavemente cuando el viento nocturno
Toca la guitarra en el alambrado para hacer dormir a la luna

Tu cuerpo, entre mis cobijas, tiene aroma a tréboles
Y domo instintos salvajes que acampan en mi alma
Al ver encenderse en brasas, iluminando tu descanso
Cuando un solcito, manso como un buey, surge trotando en la pampa

Cuando despiertas serena reinventando primaveras
Mi corazón de rancho florece como un jardín
Busco la mirada campesina recolectando aullidos de salamandra
Es el Río Uruguay que se estanca completo dentro de mí

Y, entonces, descubro que la vida es mucho más que un camino
Cuando se tiene un cariño que amansa el alma de la gente
Las piedras se convierten en flores y las espinas ya no importan
Porque las dagas que nos cortan son aguas de una vertiente

De una vertiente morena que forma la paz de dos lagos
En la mirada más hermosa del pago que un día le pedí a Dios
Y desde entonces, en mi rancho pequeño, pobre y humilde
Hay toda la luz de este mundo mirando a tus ojos

Como una lluvia de estrellas cayendo sobre los campos
Brillan mil luciérnagas y tu mirada de mujer hermosa