Milonga de Campo a Laurindo Pedra
Quem conheceu nestes fundos
Um gaúcho de respeito
Conheceu Laurindo Pedra
Tal o seu nome, o seu jeito
Viveu qual pedra de campo
Encravado em seu lugar
Pele moura e face rude
Mas com cristais no olhar
Viveu a vida aos pouquinhos um dia de cada vez
Dividiu seu próprio tempo entre a calma e a solidez
Solidez de quem um dia escolheu viver sozinho
Na calma de quem entende
Que a vida aponta um caminho
Num rancho sombreado a velas
E copas de timbauva
Às vezes cruzava as tardes
Ouvindo a prosa da chuva
Soube porque ela chorava
Que um dia chorou também
Pois aprendeu o que é saudade
Pela partida de alguém
Tinha silêncios na alma
Entre murmúrios e preces
Neste seu mundo interior
Bem menor do que parece
Tal como pedra no tempo
Também confundiu-se a terra
Vivendo apenas por ela
Num ciclo que não se encerra
Há quem conte nos bolichos
Que ele perdeu-se na vida
Petrificado em silêncio
Depois do adeus da partida
Eu acredito em seus olhos
Que não parecem mentir
Dizendo que seu silêncio
Somente a alma há de ouvir
Bem como a pedra do nome
Sua vida foi muito dura
Talvez por isso que a estrada
Lhe apontou a desventura
Seus horizontes de campo
Não foram além da divisa
Pois cada um sabe a estrada
E dos rumos que precisa
E ali no mesmo ranchito
Sombreado, quieto e distante
Mateia Laurindo Pedra
Com o mesmo jeito de antes
Feliz, topou seu destino
Sem questionar os motivos
Pois aprendeu que viver
Não é somente estar vivo
Milonga de Campo a Laurindo Pedra
Quien conoció en estos campos
A un gaucho respetable
Conoció a Laurindo Pedra
Como su nombre, su estilo
Vivió como una piedra de campo
Incrustado en su lugar
Piel morena y rostro rudo
Pero con cristales en la mirada
Vivió la vida poco a poco un día a la vez
Dividió su propio tiempo entre la calma y la solidez
Solidez de quien un día eligió vivir solo
En la calma de quien entiende
Que la vida señala un camino
En un rancho sombreado a velas
Y copas de timbó
A veces cruzaba las tardes
Escuchando la charla de la lluvia
Supo por qué ella lloraba
Que un día él también lloró
Pues aprendió lo que es la añoranza
Por la partida de alguien
Tenía silencios en el alma
Entre murmullos y plegarias
En su mundo interior
Mucho más pequeño de lo que parece
Como una piedra en el tiempo
También se confundió con la tierra
Viviendo solo por ella
En un ciclo que no se cierra
Hay quienes cuentan en los bares
Que se perdió en la vida
Petrificado en silencio
Después del adiós de la partida
Yo creo en sus ojos
Que no parecen mentir
Diciendo que su silencio
Solo el alma ha de escuchar
Así como la piedra de su nombre
Su vida fue muy dura
Tal vez por eso que el camino
Le señaló la desventura
Sus horizontes de campo
No fueron más allá de la frontera
Pues cada uno conoce el camino
Y los rumbos que necesita
Y allí en el mismo ranchito
Sombreado, tranquilo y distante
Toma mate Laurindo Pedra
Con el mismo estilo de antes
Feliz, aceptó su destino
Sin cuestionar los motivos
Pues aprendió que vivir
No es solo estar vivo