395px

Hacienda

Rafael Castro

Fazenda

Tu me dás vontade de berrar,
De guinchar, de latir pros bichos
Quanto que tu és angelical,
Relinchar, querer que me montes
Pr'eu trotar contigo no meu lombo
Pro chiqueiro e grunhirmos
Até que aprendamos a cantar.

Tu me dás o que é de comer,
De beber, prendes-me lá no curral e
Ficas a chicotear, me açoitar
Só pr'eu entender que tu és dona
Aqui do pasto e eu devo ser grato,
Permitir que me ordenhes,
Tires minha lã.

E embora não seja como eu quis
É como cuidas de mim.

Vez em quando tu me olhas bem,
Como quem, fosse dar carinho e
Me deixar em casa pra mimar,
Escovar, chamar de bichano.
Entretanto me aferes peso,
Côr, tamanho, depois vais pro
Banho e me deixas a zurrar.

Mas não vou me rebelar
Nem fugir nem te morder,
Pois tão linda senhorinha
É raro ter.
Me contento em te cheirar e,
Disfarçando, te lamber
Pra que tu te afeiçoes
E te esqueças de me abater.

Hacienda

Tú me dan ganas de gritar,
De chillar, de ladrar a los animales
Qué angelical eres,
Relinchar, querer que me montes
Para trotar contigo en mi lomo
Hasta el corral y gruñamos
Hasta que aprendamos a cantar.

Tú me das lo que comer,
De beber, me encierras en el corral y
Te quedas azotándome, castigándome
Solo para que entienda que eres la dueña
Aquí en el pasto y debo ser agradecido,
Permitir que me ordeñes,
Me quites la lana.

Y aunque no sea como yo quisiera
Es como cuidas de mí.

De vez en cuando me miras bien,
Como si fueras a mimarme y
Dejarme en casa para consentirme,
Cepillar, llamarme gatito.
Sin embargo, me pesas,
Color, tamaño, luego vas al
Baño y me dejas relinchando.

Pero no me rebelaré
Ni huiré ni te morderé,
Porque tan hermosa señorita
Es raro tener.
Me conformo con olerte y,
Disimulando, lamerte
Para que te encariñes
Y te olvides de abatirme.

Escrita por: