Ô Sabiá!
Hoje o sabiá voltou a cantar.
Sim, sabiá, passarinho.
Logo recomeçará a fazer ninho.
Pela manhã, às quatro da madrugada, na verdade,
chega ele de mansinho,
se acomoda no galhinho e começa a cantar.
Através da janela bem de frente à árvore,
um pé de jambolão,
seu canto adocica o sono
e melodiosamente encanta o sonho
de quem ainda não acordou por completo.
As notas doces tem a função de atrair a amada
e deixar claro que aquele é seu lugar.
Quatro horas da madrugada! Pode!!!?
Pode!!! O sabiá pode.
Parece que está dentro do quarto.
Foi seu primeiro canto.
Espero continuar nesse mesmo encanto
até o final do verão,
depois de aguentar um sabiá
que começa a cantar toda madrugada
à partir das quatro, até pouco depois
do nascer do sol.
¡Oh Sabiá!
Hoy el sabiá volvió a cantar.
Sí, sabiá, pajarito.
Pronto volverá a hacer su nido.
Por la mañana, a las cuatro de la madrugada, en realidad,
llega sigilosamente,
se acomoda en la ramita y comienza a cantar.
A través de la ventana justo frente al árbol,
un árbol de ciruela,
su canto endulza el sueño
y encanta melódicamente el sueño
de aquellos que aún no han despertado por completo.
Las notas dulces tienen la función de atraer a su amada
y dejar claro que ese es su lugar.
¡Cuatro de la madrugada! ¿Puede ser!?
¡Puede ser! El sabiá puede.
Parece que está dentro de la habitación.
Fue su primer canto.
Espero seguir en este mismo encanto
hasta el final del verano,
después de soportar a un sabiá
que comienza a cantar cada madrugada
a partir de las cuatro, hasta poco después
de la salida del sol.