Cinzas
Ela andava
Na rua distraída
Com os sapatos na mão
E o cigarro na outra
Nada andava
Tudo se movia
Apesar de tudo
Ela não sabia o que viria
Conversas a par
Ela tinha achado alguém
Seu nome era doce
E ela era nova
Haviam tido no banheiro
Com o inebriante cheiro
De fumaça e de batom
A moça sumira
Ficara em seu lugar
Palavras e beijos
Vermelhos no espelho
Voltamos a sua lenta caminhada
As ruas do lugar, subiam e desciam
Num pulsar desastroso
Seu cérebro ia e voltava
Ao longe o carnaval se despedia
Como um mendigo em perfídia
Um cigarro não deve fazer mal
Ela pensou
Sua mão se dirigiu ao maço
E levantou
A maior fumaça que a cidade já viu
Gotas de chuva em contato com os restos de um cigarro
Fizeram-na oscilar
Ao ouvir a voz da mulher do bar
A moça do nome doce voltara
A fumaça pálida substituía os lábios brancos
Seu corpo concreto, agora disperso
Era etéreo como as sombras de judá
A marcha voltava
Os sinos por quem... Dobram?
As cinzas nas testas regressaram também
Perguntou-se depois
Naquela rua de pedra-sabão
O povo não falava então
De outra coisa
Os restos mortais, daquela mulher
Jamais irão encontrar
Cenizas
Ella caminaba
Distraída por la calle
Con los zapatos en la mano
Y el cigarrillo en la otra
Nada caminaba
Todo se movía
A pesar de todo
Ella no sabía qué vendría
Conversaciones a la par
Ella había encontrado a alguien
Su nombre era dulce
Y ella era joven
Habían estado en el baño
Con el embriagador olor
A humo y lápiz labial
La chica desapareció
Quedó en su lugar
Palabras y besos
Rojo en el espejo
Regresamos a su lento caminar
Las calles del lugar, subían y bajaban
En un latido desastroso
Su cerebro iba y venía
A lo lejos el carnaval se despedía
Como un mendigo en perfidia
Un cigarrillo no debe hacer daño
Pensó ella
Su mano se dirigió al paquete
Y lo levantó
La mayor nube de humo que la ciudad haya visto
Gotas de lluvia en contacto con los restos de un cigarrillo
La hicieron tambalear
Al escuchar la voz de la mujer del bar
La chica de nombre dulce había regresado
El humo pálido reemplazaba los labios blancos
Su cuerpo concreto, ahora disperso
Era etéreo como las sombras de Judá
La marcha regresaba
¿Los campanarios por quién... Doblan?
Las cenizas en las frentes también regresaron
Se preguntó luego
En esa calle de piedra jabón
La gente no hablaba entonces
De otra cosa
Los restos mortales, de esa mujer
Jamás encontrarán