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El canto de Esmeralda

Renato Zero

Il canto di Esmeralda

Nuvole basse su di noi,
dolore negli occhi tuoi,
non parli, sei lontana più che mai,
ma sento che la stessa più non sei,
e scorre il fiume e vai.
Sola e bellissima tu,
ma loro molti di più,
strapparti le vesti e andare via,
immondi cacciatori di follia.
Lividi i tuoi fianchi, violati già.
Avide mani, qualcuno ancora alzerà.
Folte chiome al vento, non offri più,
mostri al mondo ogni ferita tu.
Umiliata e stanca della bianca civiltà,
vergine venduta ai mercanti di città.
Salva il tuo canto,
copri il suo grembo,
se tu sei un uomo,
lava via tutto il fango.
Salva il suo volto. Salva lei.
Aggrappato al suo corpo più che mai.
Le tue radici sono là. Verità.
Fiera bellissima sei,
ma dove sono finiti i tuoi dei,
smeraldi lì nel cuore più non hai,
ne fonti in cui specchiarti troverai.
Lo sai. Lo sai. Lo sai.
Una parabola blu,
(coro) non so se ti vedrò mai più
un altro giorno va giù ,
(coro) terra bruciata adesso tu.
Spietato quel deserto avanzerà,
e intanto il tuo pianto chi lo asciugherà.
Umiliata e stanca della bianca civiltà,
come una lama quella strada ti dissanguerà.
Salva l'incanto,
che sta' finendo sotto,
il tuo sguardo,
la violentano in cento,
Volano bassi gli avvoltoi,
lupi affamati su di lei.
Disperdi il branco.
Grida no! Non si può. Non si può.
Tu griderai no! No

El canto de Esmeralda

Nubes bajas sobre nosotros,
dolor en tus ojos,
no hablas, estás más lejos que nunca,
pero siento que ya no eres la misma,
y el río fluye y te lleva.
Sola y hermosa estás tú,
pero ellos son muchos más,
arrancarte la ropa y marcharte,
inmundos cazadores de locura.
Tus caderas moradas, ya violadas.
Manos ávidas, alguien aún levantará.
Tu espeso cabello al viento, ya no ofreces,
mostrarás al mundo cada una de tus heridas.
Humillada y cansada de la blanca civilización,
virgen vendida a los mercaderes de la ciudad.
Salva tu canto,
cubre su regazo,
si eres un hombre,
lava toda la suciedad.
Salva su rostro. Sálvala.
Aferrado a su cuerpo más que nunca.
Tus raíces están allí. Verdad.
Fiera y hermosa eres,
pero ¿dónde están tus dioses,
ya no tienes esmeraldas en el corazón,
ni fuentes en las que reflejarte encontrarás.
Lo sabes. Lo sabes. Lo sabes.
Una parábola azul,
(coro) no sé si te volveré a ver alguna vez más,
otro día se va,
(coro) tierra quemada ahora eres tú.
Despiadado avanzará ese desierto,
y mientras tanto, ¿quién secará tus lágrimas?
Humillada y cansada de la blanca civilización,
como una hoja, ese camino te desangrará.
Salva el encanto,
que se está desvaneciendo debajo,
tu mirada,
la violentan en cien,
Vuelan bajo los buitres,
lobos hambrientos sobre ella.
Dispersa la manada.
¡Grita no! No se puede. No se puede.
Tú gritarás ¡no! No

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