Promessa
Ero una promessa.
Speranza, io.
Dietro ogni ambizione,
il nome mio.
E lentamente crescevo.
A stare in piedi io, imparavo.
E grazie ai mille consigli…
L'errore divenne virtù.
Ti ringrazio madre,
per quando eri là.
Avrei, altrimenti vinto,
sui miei timori chissà!
Padre! In silenzio ti amavo.
La voce ed i gesti tuoi, imitavo.
Da te, la fede e il coraggio.
Mio vecchio amico! Infallibile e saggio!
Perché, vi siete arresi. Io non saprei…
Se ogni traguardo era per voi!
Se non ho più la vostra complicità.
Lottare… a cosa servirà?
Il tempo, faccia pure il mestiere suo
se tempo, poi ne resterà.
Purché, ci trovi ancora insieme.
Insieme. Nel sorriso e nella nostalgia!
Come si cambia, però.
Non so scordarmi di voi.
Che farei, solo!
Non sarò, mai così forte.
L'ultimo abbraccio, e poi… la morte!
Mi lascerete ai miei sbagli,
Sarò anch'io così grande, con i miei figli?
Perché vi siete arresi io non saprei.
La scuola non finisce mai!
Esami, quanti esami io mollerei.
Urlate ancora: ce la fai!
Vorrei che un giorno, foste fieri di me.
Se mai quel giorno arriverà.
Per ripagarvi dell'attesa,
troppe rinunce, ed amarezze, io lo so!
Come si cambia però,
io ancora qui tornerò.
Che farei…
Promesa
Era una promesa.
Esperanza, yo.
Detrás de cada ambición,
mi nombre.
Y lentamente crecía,
aprendía a mantenerme en pie.
Y gracias a mil consejos...
El error se convirtió en virtud.
Te agradezco madre,
cuando estabas ahí.
De lo contrario, ¿habría vencido
mis miedos, quién sabe?
¡Padre! En silencio te amaba.
Imitaba tu voz y tus gestos.
De ti, la fe y el coraje.
¡Viejo amigo! Infalible y sabio.
Por qué se rindieron, no sabría...
¿Si cada meta era para ustedes?
Si ya no tengo su complicidad.
¿De qué servirá luchar?
Que el tiempo haga su trabajo
si al final, tiempo es lo que quedará.
Siempre y cuando nos encuentre juntos.
Juntos. ¡En la sonrisa y la nostalgia!
Cómo cambiamos, sin embargo.
No puedo olvidarme de ustedes.
¿Qué haría, solo?
Nunca seré tan fuerte.
¡El último abrazo, y luego... la muerte!
¿Me dejarán con mis errores?
¿Seré tan grande como ustedes con mis hijos?
Por qué se rindieron, no sabría.
¡La escuela nunca termina!
Exámenes, cuántos exámenes dejaría.
¡Griten de nuevo: ¡tú puedes!
Quisiera que algún día, estén orgullosos de mí.
Si ese día llega alguna vez.
Para compensarles por la espera,
demasiados sacrificios y amarguras, ¡lo sé!
Cómo cambiamos, sin embargo,
ya volveré aquí.
¿Qué haría...