395px

Espíritu vs Carne

Retorno ao Evangelho Verdadeiro

Espírito x Carne

No homem natural
ou seja,
naquele que não é
renascido do Espírito,
o princípio do pecado,
ou carne,
é predominante
e sujeita a alma ao seu governo,
mas há uma luz
que permanece na mente,
e um julgamento na consciência
que, sendo levantado
com a influência do Espírito Santo
e com a Palavra, de Deus
se opõem continuamente
e condenam o pecado,
tanto antes
quanto depois
deste ser praticado.

Assim, o princípio
da graça e santidade
passa a ser predominante
nos que têm se santificado,
e exercerá o governo
de suas almas
ainda que haja
este princípio de pecado
em suas naturezas terrenas.

Então a luta
da carne contra o Espírito
e do Espírito contra a carne
somente poderá ser vista
onde haja
o princípio de santidade,
porque sem ele
não haverá nenhum combate
entre o Espírito e a carne.

E vale ressaltar que
a luta é do Espírito Santo
contra a carne,
e não da carne contra a carne,
porque há muitos
que se enganam
pensando que
o simples esforço deles
para se tornarem
moralmente melhores,
e até mesmo
para cumprirem
determinados mandamentos
poderá santificá–los,
pois onde não estiver operando
este princípio de santidade
pelo Espírito
não há nenhuma
santificação verdadeira
sendo operada.

É por fé no Senhor,
no Seu sangue,
e por um andar no Espírito,
que se vence a carne
e por conseguinte
que somos santificados.

Se cumpre os mandamentos
pelo seguinte mandamento:

“Digo, porém:
Andai em Espírito,
e não cumprireis
a concupiscência da carne.”
Gl 5.16

Espíritu vs Carne

En el hombre natural
es decir,
en aquel que no ha sido
renacido del Espíritu,
el principio del pecado,
o carne,
prevalece
y somete al alma a su gobierno,
pero hay una luz
que permanece en la mente,
y un juicio en la conciencia
que, al ser elevado
con la influencia del Espíritu Santo
y con la Palabra de Dios
se oponen continuamente
y condenan el pecado,
tanto antes
como después
de ser practicado.

Así, el principio
de la gracia y la santidad
se vuelve predominante
en aquellos que se han santificado,
y ejercerá el gobierno
de sus almas
aunque exista
este principio de pecado
en sus naturalezas terrenales.

Entonces la lucha
de la carne contra el Espíritu
y del Espíritu contra la carne
solo se podrá ver
donde exista
el principio de santidad,
porque sin él
no habrá ninguna lucha
entre el Espíritu y la carne.

Y es importante destacar que
la lucha es del Espíritu Santo
contra la carne,
y no de la carne contra la carne,
porque hay muchos
que se engañan
pensando que
su simple esfuerzo
por volverse
moralmente mejores,
e incluso
por cumplir
determinados mandamientos
podrá santificarlos,
pues donde no esté operando
este principio de santidad
por el Espíritu
no hay ninguna
santificación verdadera
siendo realizada.

Es por fe en el Señor,
en Su sangre,
y por andar en el Espíritu,
que se vence a la carne
y por ende
que somos santificados.

Se cumplen los mandamientos
por el siguiente mandamiento:

“Digo, sin embargo:
Andad en el Espíritu,
y no cumpliréis
la concupiscencia de la carne.”
Gl 5.16

Escrita por: