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Tiempo Pasado

Retruco

Que Tempos

Há tempos que vejo o campo que eu parava rodeio não ser mais tão meu
E brotar de repente a saudade mesclada a vontade de retomar o que outrora viveu
Ter o campo na alma e a calma serena das manhãs deste sagrado chão
Pra não ser o que hoje existo, sendo qual o cisco varrido no galpão

Inverneiras e invernadas campeiras que cruzavam maios até agosto no pasto
Sinfonia da felicidade são rangidos do couro sovados dos bastos
O que toca pro agora é a lembrança de momentos que pertencem a quem também assim
Tem no canto da passarinhada qual um clarim de alvorada, e ser, sem pensar no fim

Que tempos, onde haviam tropas cruzando corredores e lonjuras do pago
Berros na culatra e na ponta com estalos de relhos e assovios compassados
Senhores do mate e da vida à beira do fogo de cuia na mão
Um sul bem maior que o retrato que hoje tantos pintam sem pisar o mesmo chão

Tantos termos delicados de valor pra o requinte de baldas povoeiras
Não espelham o barro da bota de quem reponta a pecuária pra adiante das mangueiras
E romanceia um passado que é presente sustentando de longe tantas vaidades
Diferentes do pago que lembro onde não havia malícia e era a lida uma verdade

A maior herança desse torrão é um sentimento repassado a cada um
Nada foge a história e o Rio Grande transcende a uma essência carregada em comum
Mas sendo esse mundo redondo, vem de cima uma força que ajuda e coopera
Pra de novo bradar forte o grito que disse o índio, “tem dono essa terra”!

Tiempo Pasado

Hace tiempo que veo el campo donde solía detenerme rodeado de rodeos ya no es tan mío
Y de repente brota la nostalgia mezclada con el deseo de retomar lo que una vez vivió
Tener el campo en el alma y la calma serena de las mañanas de esta sagrada tierra
Para no ser lo que hoy existo, siendo como el polvo barrido en el galpón

Invernaderos e invernadas camperas que cruzaban mayo hasta agosto en el pasto
Sinfonía de la felicidad son los crujidos del cuero y los golpes de los bastos
Lo que toca ahora es el recuerdo de momentos que pertenecen a quien también así
Tiene en el canto de los pájaros como un clarín de alborada, y ser, sin pensar en el final

Qué tiempos, donde había tropas cruzando corredores y distancias del pago
Gritos en la culata y en la punta con estallidos de rebenques y silbidos acompasados
Señores del mate y de la vida al borde del fuego con la cuia en la mano
Un sur mucho más grande que el retrato que hoy tantos pintan sin pisar la misma tierra

Tantos términos delicados de valor para el refinamiento de las polvorientas fiestas
No reflejan el barro de la bota de quien renueva la ganadería hacia adelante de los corrales
Y romantiza un pasado que es presente sosteniendo desde lejos tantas vanidades
Diferente al pago que recuerdo donde no había malicia y el trabajo era una verdad

La mayor herencia de este terruño es un sentimiento transmitido a cada uno
Nada escapa a la historia y el Río Grande trasciende a una esencia cargada en común
Pero siendo este mundo redondo, viene de arriba una fuerza que ayuda y coopera
Para volver a gritar fuerte el grito que dijo el indio, 'esta tierra tiene dueño'!

Escrita por: Jonatas Roos / Léo de Abreu