Bei Nacht
Oh, der Mond scheint langam und golden
über den Wolken, schaut durch die Bäume
auf schlafende Blumen, Rehe und Hasen,
Berge und Täler, Wiesen und Felder.
Oh, es is'n schönes Land
bei Nacht.
Oh, der Nachtwind weht sanft, warm und leise
über die Wälder, die Städte und Dörfer,
Burgen und Schlößer, Villen und Vorstädte,
Frankfurt und Rothenburg, Fabriken und Autobahnen.
Oh, es is'n schönes Land
bei Nacht
Bei Nacht,
wenn die Sonne auf der anderen Seite der Erde
ihre Strahlen in die Straßen und Hütten
von Rio und San Paulo senkt.
Bei Nacht,
wenn die Sonne weit weit weg im Osten
in Bombay und Kalkutta und Neu Delhi
den Kindern in den Augen brennt.
Bei Nacht, und nicht mal dann,
weil die tiefsten Wunden selbst in der Nacht
noch hell erleuchtet sind.
Bei Nacht, und nicht mal dann,
weil in der Nacht die überwachen Augen
zehnmal schärfer seh'n, nicht mal dann.
Oh, die Sonne scheint langsam und golden,
schaut durch die Wolken auf Tiere und Menschen,
auf Zäune und Mauern, auf den Rhein und die Elbe,
auf Köln und auf Hamburg, den Schwarzwald, die Nordsee.
Oh, die Sonne scheint.
Oh, die Sonne scheint.
En la noche
Oh, la luna brilla lentamente y dorada
sobre las nubes, mira a través de los árboles
a las flores dormidas, ciervos y conejos,
montañas y valles, prados y campos.
Oh, es un hermoso país
en la noche.
Oh, el viento nocturno sopla suave, cálido y silencioso
sobre los bosques, las ciudades y pueblos,
castillos y palacios, villas y suburbios,
Fráncfort y Rothenburg, fábricas y autopistas.
Oh, es un hermoso país
en la noche.
En la noche,
cuando el sol en el otro lado de la tierra
sus rayos en las calles y chozas
de Río y San Pablo derrama.
En la noche,
cuando el sol muy lejos en el este
en Bombay, Calcuta y Nueva Delhi
arde en los ojos de los niños.
En la noche, y ni siquiera entonces,
pues las heridas más profundas incluso en la noche
aún están iluminadas intensamente.
En la noche, y ni siquiera entonces,
pues en la noche los ojos vigilantes
ven diez veces más agudo, ni siquiera entonces.
Oh, el sol brilla lentamente y dorado,
mira a través de las nubes a animales y personas,
a cercas y muros, al Rin y al Elba,
a Colonia y Hamburgo, la Selva Negra, el Mar del Norte.
Oh, el sol brilla.
Oh, el sol brilla.