BE'EREV YOM HA'ATZMAUT
Be'erev yom ha'atzmaut
bechikar ha'ir tachat shmei ha'esh
shel toupat chagigit, lachashta li betze'akah
ani ozev otach hayom
ein li ahavah acheret
af achat lo mechakah li besivuv
ani holech mimech
kvar lo yachol laset et shneinu bamas'a hazeh
ani holech.
Be'erev yom ha'atzmaut
belev har'chovot ha'amusim be'elef ptishim
vekol mashrokiot ani tza'adti
im hapatish hayalduti
beyad she'lo ochezet beyadcha
baguf she'bi nil'ag betoch hah'mulah
ani tzo'edet el habayit
shehoteret li be'emtza hachagigah.
Norot hahat nirdemu al ha'etzim
bashamaim hit'oreru hakochavim haregilim
zman echad boded
shanim shel hayesusim
hu lo yachzor bechazarah.
Be'erev yom ha'atzmaut
al lu'ach moda'ot tzafuf kar'ati shir katuv betush
hadma'ot shatfu et hamilim
vahapatish hayalduti
beyad she'lo ochezed beyadcha
baguf she'bi nil'ag betoch hah'mulah
ani tzo'edet el habayit
shehoteret li be'emtza hachagigah.
Norot hahat nirdemu al ha'etzim
bashamaim hit'oreru hakochavim haregilim
zman echad boded
shanim shel hayesusim
hu lo yachzor bechazarah.
EN LA VÍSPERA DEL DÍA DE LA INDEPENDENCIA
En la víspera del Día de la Independencia
en el centro de la ciudad bajo el nombre del fuego
de un pastel festivo, me llamaste con un grito
te dejo hoy
no tengo otro amor
ni uno que me espere en círculos
me alejo de ti
ya no puedo hacer que ambos caminemos juntos en este viaje
me alejo.
En la víspera del Día de la Independencia
en el corazón de las calles abarrotadas de mil puertas
y todas las banderas que ondeé
con el martillo infantil
en una mano que no sostiene la tuya
en el cuerpo que se balancea en medio de la multitud
me dirijo a casa
que me espera en medio de la celebración.
Las luces de la fiesta se duermen en los árboles
en el cielo se despiertan las estrellas fugaces
un tiempo único y solitario
años de girasoles
no volverá a repetirse.
En la víspera del Día de la Independencia
en una tabla de notas apretada canté una canción escrita a la ligera
las lágrimas empaparon las palabras
y el martillo infantil
en una mano que no sostiene la tuya
en el cuerpo que se balancea en medio de la multitud
me dirijo a casa
que me espera en medio de la celebración.
Las luces de la fiesta se duermen en los árboles
en el cielo se despiertan las estrellas fugaces
un tiempo único y solitario
años de girasoles
no volverá a repetirse.