Cântico de Madalena
Eu vi um Homem na dor.
E, ao se entregar,
Eu senti o amor que esse Homem tem por mim.
Enfim, o amor que Ele tem por mim
Pôde me salvar.
Quando eu errei e acusações ganhei,
Me apontaram as fraquezas também.
Eu nada sou, eu sei.
Mas o Homem estava lá,
Sereno e calmo, estava lá.
Me abraçou e, sem me condenar, Ele me amou.
E a vitória veio, então.
Acabou a acusação.
E o Amor que Ele me dá, então, me faz viver.
Cántico de Magdalena
Vi a un Hombre en dolor.
Y al entregarse,
Sentí el amor que ese Hombre tiene por mí.
Finalmente, el amor que Él tiene por mí
Pudo salvarme.
Cuando erré y recibí acusaciones,
Señalaron también mis debilidades.
No soy nada, lo sé.
Pero el Hombre estaba allí,
Sereno y tranquilo, estaba allí.
Me abrazó y, sin condenarme, me amó.
Y la victoria llegó entonces.
Terminó la acusación.
Y el Amor que Él me da, entonces, me hace vivir.