Matadouro das Almas
Quanta saudade dos antigos matadouros,
Da vaca prenha abatida sem perdão,
Dos bezerrinhos que gritavam em agonia,
Do sangue quente espalhado pelo chão.
Quanta saudade das mosquinhas varejeiras,
Dos velhos tempos de mulheres e homens sãos,
Dos viadinhos pendurados no curtume,
Do jeito simples de viver uma paixão.
Vem cá, meu bem.
Me dê a mão, vamos sair pra ver o sol.
Aí então, vou te mostrar o amor pungente
Dos animais.
Ah! Ah! Ah!
Quanta saudade dos antigos açougueiros,
Da alegria em cortar, esquartejar,
Da carne seca pelo sol do meio-dia,
Desse sertão que até parece ser tantã.
Quanta saudade do vermelho mais vermelho,
Do cheiro podre de carniça pelo ar,
Do vento forte que abre todas as porteiras,
Da estrebaria, do chiqueiro, dos currais. Vem cá, meu bem.
Me dê a mão, vamos sair pra ver o sol.
Aí então, vou te mostra o amor pungente
Dos animais.
Ah! Ah! Ah!
Matadero de Almas
Cuánta nostalgia de los antiguos mataderos,
De la vaca preñada sacrificada sin perdón,
De los becerritos que gritaban en agonía,
De la sangre caliente esparcida por el suelo.
Cuánta nostalgia de las moscas vareadoras,
De los viejos tiempos de mujeres y hombres sanos,
De los terneros colgados en el curtido,
Del modo simple de vivir una pasión.
Ven aquí, mi amor.
Dame la mano, vamos a salir a ver el sol.
Entonces, te mostraré el amor punzante
De los animales.
¡Ah! ¡Ah! ¡Ah!
Cuánta nostalgia de los antiguos carniceros,
De la alegría al cortar, despiezar,
De la carne seca por el sol del mediodía,
De este sertón que parece estar tan loco.
Cuánta nostalgia del rojo más rojo,
Del olor podrido de la carroña en el aire,
Del viento fuerte que abre todas las portones,
Del establo, del chiquero, de los corrales. Ven aquí, mi amor.
Dame la mano, vamos a salir a ver el sol.
Entonces, te mostraré el amor punzante
De los animales.
¡Ah! ¡Ah! ¡Ah!
Escrita por: Rogerio Skylab