Ele Ressuscitou
Levando a madeira pesada seus ombros caíram
Totalmente ferido sendo escarnecido sem forças pra continuar
Foi então que chegou Cirineu e acabou de levar
A madeira pesada até o lugar no monte chamado caveira
E chegando lá levantaram o símbolo da morte
Matando a vida e a nossa sorte, escarnecendo do Rei dos Judeus
Que dos lados estavam os ladrões que o lugar mereciam
Pois o mal tinham feito e a dor que sentiam não pagava pelos erros seus
E desde a hora sexta houve trevas a Terra apagou o Sol escureceu
Até a hora nona e clamou com grande voz
Deus meu! Deus meu! Por que me desamparaste?
E logo expirou e morreu
Abalou-se o mundo, tudo escureceu
A terra inteira se entristeceu
No céu um silêncio do Pai e dos anjos
Na terra morria o filho de Deus
O véu se rasgou de alto a baixo
A terra tremeu! A terra tremeu!
E moveram o corpo do Mestre até o sepulcro
Puseram uma pedra para guardar o corpo
Pois temiam que alguém o roubasse
Já sabiam o que aconteceria no terceiro dia
O corpo do Mestre ali não ficaria
Él Resucitó
Llevando el pesado madero, sus hombros cedieron
Totalmente herido, burlado sin fuerzas para seguir
Fue entonces que llegó Cirineo y terminó llevando
El pesado madero hasta el lugar en el monte llamado Calavera
Y al llegar allí levantaron el símbolo de la muerte
Matando la vida y nuestra suerte, burlándose del Rey de los Judíos
A los lados estaban los ladrones que merecían el lugar
Pues el mal habían hecho y el dolor que sentían no pagaba por sus errores
Y desde la hora sexta hubo tinieblas, la Tierra apagó el Sol se oscureció
Hasta la hora nona y clamó con gran voz
¡Dios mío! ¡Dios mío! ¿Por qué me has abandonado?
Y luego expiró y murió
El mundo se estremeció, todo se oscureció
La tierra entera se entristeció
En el cielo un silencio del Padre y de los ángeles
En la tierra moría el hijo de Dios
El velo se rasgó de arriba abajo
¡La tierra tembló! ¡La tierra tembló!
Y movieron el cuerpo del Maestro hasta el sepulcro
Pusieron una piedra para guardar el cuerpo
Pues temían que alguien lo robara
Ya sabían lo que sucedería al tercer día
El cuerpo del Maestro no permanecería allí
Escrita por: Rozeane Ribeiro