Assombros
Há um silêncio espichado
Nos intervalos do vento
Que por certo encontra o medo
E para meio assombrado
O que a palavra não diz,
È o sentido dos cavalos,
E a noite chora os acasos
Nos braços daquela cruz.
Era uma tropa comprida,
Vinda lá das missões,
Conduzida pra charqueada
Entre sonhos e ilusões.
E o coração de um deles
Sentiu no negro do olhar,
Os trejeitos de um pontaço
Quando foi desencilhar.
A morena era o sossego
Pra quem sofreu de distâncias,
Prenúncios de água boa
Matando a sede das ânsias.
A notícia entrou na sala,
Do que vieram junto ao rio,
Madrugada que acordava
Prenunciando algum vazio
E tudo perdeu o sentido
De baixo de uma figueira
Ao tropeiro de olhos compridos
Tocou a gravata vermelha.
O caseiriu todo branco
E uma janela trancada,
A filha estancando o pranto,
Ficou pra sempre calada.
Quando a noite da charqueada
Tem sussurros de assombros,
Na frente da casa grande
Um figueirão perde o sono.
O tempo consome a história,
E as pedras do mangueirão,
Mas sempre à noite lá fora,
Tem cismas de assombração.
Asombros
Hay un silencio prolongado
En los intervalos del viento
Que seguramente encuentra el miedo
Y deja medio asombrado
Lo que la palabra no dice,
Es el sentido de los caballos,
Y la noche llora los encuentros fortuitos
En los brazos de aquella cruz.
Era una tropa larga,
Venida de las misiones,
Conducida hacia el saladero
Entre sueños e ilusiones.
Y el corazón de uno de ellos
Sintió en la oscuridad de la mirada,
Los gestos de un puntazo
Cuando fue desensillar.
La morena era la calma
Para aquellos que sufrieron distancias,
Presagios de agua fresca
Matando la sed de las ansias.
La noticia entró en la sala,
De los que vinieron junto al río,
Madrugada que despertaba
Presagiando algún vacío.
Y todo perdió el sentido
Debajo de una higuera
Al arriero de ojos largos
Le tocó la corbata roja.
El capataz todo de blanco
Y una ventana cerrada,
La hija conteniendo el llanto,
Quedó para siempre callada.
Cuando la noche del saladero
Tiene susurros de asombros,
En frente de la casa grande
Un higuera pierde el sueño.
El tiempo consume la historia,
Y las piedras del corral,
Pero siempre en la noche afuera,
Hay rumores de apariciones.
Escrita por: Cristian Davesac / L. Xirú Antunes / M. Rui Carlos Ávila