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Baño

Rui Carlos Ávila

Banhando

Outra vez a primavera, carrapateou o rebanho
E o compromisso me chama pra mais um dia de banho
Venho por riba do mouro e embaixo da mormaceira
Tocando o gado de cria na direção da mangueira

Vou aproveitar a função par dosar a terneirada
Leva um lote de ponta ao passo da encruzilhada
Se o gado não ganhar peso, já basta pra um contragosto
O patrão vai perder plata e eu, talvez, perca meu posto

Dê-lhe porta, João Edar, grita um índio lá da ponta
O resto fica por conta da peonada ovelheira
A rês se lança pra baixo, jorrando água pro céu
Em cada estouro lindaço, que por demais me fascina
E sai nadando de pronto, que já vem outra de cima

Ficaram couros goteando, sentando a polvadeira
Um vento morno na escolta, levando o que não chovera
O gado pampa de volta, com o cansaço na estampa
E a noite estendendo a armada no lombo verde da pampa

Meus olhos também se banham, mirando o passo do gado
Comando a tropa na estrada, mas sou por outro mandado
E o mouro firma o compasso, como se há tempos soubesse
Que o homem trata por bueno somente que lhe obedece.

Baño

Otra vez la primavera, carrapateó al rebaño
Y el compromiso me llama para otro día de baño
Voy por encima del muro y debajo de la sombra
Guiando al ganado hacia la manga

Aprovecharé la oportunidad para contar el ganado
Lleva un grupo de crías al paso del cruce
Si el ganado no gana peso, es suficiente para un disgusto
El patrón perderá dinero y yo, tal vez, mi puesto

¡Ábrele la puerta, João Edar!, grita un indio desde el extremo
El resto queda a cargo de los peones pastores
El animal se lanza hacia abajo, lanzando agua al cielo
En cada estallido hermoso, que me fascina demasiado
Y sale nadando de inmediato, porque ya viene otro por encima

Quedaron cueros goteando, levantando polvo
Un viento cálido en la escolta, llevándose lo que no llovió
El ganado regresa, con el cansancio marcado en su aspecto
Y la noche extendiendo su manto en el verde lomo de la pampa

Mis ojos también se bañan, observando el paso del ganado
Dirijo la tropa en el camino, pero estoy bajo otro mandato
Y el muro marca el compás, como si desde hace tiempo supiera
Que el hombre es bueno solo cuando obedece.

Escrita por: Rui Carlos Avila, Eduardo Munoz