395px

Sobre un lazo enredado

Rui Carlos Ávila

Sobre um laço enrrodilhado

Um tento prende nos bastos
Os outros quatro trançados
Que retornaram pro campo
Pra ver do avesso o passado
Doze braças abraçadas
Entre presilha e argola
Vem fazendo contraponto
Aos quatro galhos da cola

Rodilhas quase cobertas
Pelo campomar noiteiro
Sem saber o que se passa
Além do mundo do arreio

Na ânsia de ver seu corpo
Campeando outro no gado
Tendo por guia o instinto
E seus olhos prateados

Tem por oficio campeiro
Muy bem cuidar os avios
Matando a sede das cordas
Com graxas de quem partiu
E por pensar deste jeito
Toda vez que me enforquilho
Busco alimento pra'o laço
Nas aspas de algum novilho

Proseia de vez em quando
Com os quartos do gateado
Talvez pedindo serviço
Ou lhe dizendo, calado
Que sonha ganhar os ares
Numa certeira revoada
Emoldurando um sorriso
Na boca grande da armada

Assim compor seu destino
Depois que se corta o rastro
Partindo das mãos campeiras
Deitando o boi contar o pasto
Cumprindo o ritual do couro
Pela precisão dos braços
De pealar os matreiros
E transforma-los em laço

Tem por oficio campeiro
Muy bem cuidar os avios
Matando a sede das cordas
Com graxas de quem partiu
E por pensar deste jeito
Toda vez que me enforquilho
Busco alimento pra'o laço
Nas aspas de algum novilho

Sobre un lazo enredado

Un tentáculo se enreda
Los otros cuatro trenzados
Que regresaron al campo
Para ver al revés el pasado
Doce brazas abrazadas
Entre presilla y argolla
Haciendo contrapunto
A los cuatro tallos de la cola

Rodajas casi cubiertas
Por el campo nocturno
Sin saber qué sucede
Más allá del mundo del arreo

En el deseo de ver su cuerpo
Marcando otro en el ganado
Guiado por el instinto
Y sus ojos plateados

Tiene por oficio campero
Cuidar muy bien los utensilios
Saciar la sed de las cuerdas
Con grasa de quien se fue
Y al pensar de esta manera
Cada vez que me enforco
Busco alimento para el lazo
En las comillas de algún ternero

Charla de vez en cuando
Con los cuartos del gateado
Quizás pidiendo trabajo
O diciéndole, en silencio
Que sueña con ganar los cielos
En un vuelo certero
Enmarcando una sonrisa
En la gran boca de la manada

Así componer su destino
Después de cortar el rastro
Partiendo de las manos camperas
Haciendo que el buey cuente el pasto
Cumpliendo el ritual del cuero
Con la precisión de los brazos
De pelear con los astutos
Y convertirlos en lazo

Tiene por oficio campero
Cuidar muy bien los utensilios
Saciar la sed de las cuerdas
Con grasa de quien se fue
Y al pensar de esta manera
Cada vez que me enforco
Busco alimento para el lazo
En las comillas de algún ternero

Escrita por: Rui Carlos Ávila, Eduardo Muñoz