Décima Dos Rumbiadores (part. Xirú Antunes)
Galpo me paz nos caminhos
De quem rumbiou a la suerte
Coplando de sul a norte
Palmeando um porongo amigo
Volta e meia uma tropeada
Destas de tropa estendida
Ou então a recorrida
Quando se alçam parceiros
Destes velhos companheiros
Que acenavam despedida
Quando se encontram é um regalo
Verá umas velhas amigas
Comungando as mesmas lidas
Rumbiando os antigos fatos
Rememorando os relatos
Da indiada da casta antiga
Que reclamavam divisa
Sem abaixar o topete
Aos gritos de mala muerte
A estranhos nas sesmarias
Quanto mais o tempo passa
Mais se tem cara de geada
Ou de sombra copada
Quando o janeiro é um brasedo
Que os resguardos são conselhos
Adquiridos no mundo
Tanto mais pros oriundos
Do cerimonial campeiro
Rumbiadores dos arreios
Irmãos de ventos e rumos
Estes dos maneadores, sóvel e buçal torcido
Do couro de algum brasino refugador de rodeio
Quando bancava no freio no Rio Grande tapejara
Tinham a alma enfeitiçada do sereno empastiçado
E a tempera de algum mandado, temperando o sul da alma
Décima Dos Rumbiadores (part. Xirú Antunes)
Caminando en paz por los caminos
De aquellos que rumbearon la suerte
Cantando de sur a norte
Golpeando un porongo amigo
De vez en cuando un tropiezo
De esos de tropa extendida
O la vuelta completa
Cuando se encuentran compañeros
De esos viejos compañeros
Que se despedían con gestos
Cuando se reencuentran es un regalo
Ver a unas viejas amigas
Compartiendo las mismas tareas
Rumbiando los antiguos hechos
Recordando los relatos
De la horda de la casta antigua
Que reclamaban territorio
Sin bajar la cabeza
A los gritos de mala muerte
A los extraños en las tierras
Mientras más pasa el tiempo
Más se parece a la escarcha
O a la sombra tupida
Cuando enero es un horno
Que los resguardos son consejos
Adquiridos en el mundo
Aún más para los nativos
Del ceremonial campero
Rumbiadores de los arreos
Hermanos de vientos y rumbos
Estos de los manejadores, riendas y bozal torcido
Del cuero de algún bayo, escapando del rodeo
Cuando se plantaba en el freno en el Río Grande tapejara
Tenían el alma embrujada por el sereno empastado
Y el temple de algún mandado, sazonando el sur del alma