Die letzte Tröte
"Dem Volke die Musik verwehren!"
sprach der König voller Wut.
Statt dessen in stiller Andacht ehren
seinen Stolz und seinen Mut.
So sprach es sich herum im Land,
die Schergen waren brutal und roh
und jedes Instrument, das man fand
brannte schon bald lichterloh.
Doch meine Tröte fand man nicht.
Ich stand da, spielte meine Lieder.
Die Leute scharten sich um mich.
Wir zogen los, holten sie uns wieder...
Ohh, wie sollen wir von wahren Helden singen?
Ohh, mit Wein und Weib die Nacht verbringen?
Ohh, im Burghof herrscht Revolution!
Ohh, man hat uns die Musik gestohlen!
Die Tröte hallt durch dunkle Gassen,
überall kommen sie hervor.
Die Leute welche Stille hassen
sammeln sich vor dem Burgtor.
Des Königs' Schloss - ein Pulverfass -
eingekreist von Menschenmassen,
auf dem Thron sitzt leichenblass
der König und fühlt sich verlassen.
Denn meine Tröte fand man nicht.
Ich stand da, spielte meine Lieder.
Die Leute scharten sich um mich.
Wir zogen los, holten sie uns wieder...
Ohh, wie sollen wir von wahren Helden singen?
Ohh, mit Wein und Weib die Nacht verbringen?
Ohh, im Burghof herrscht Revolution!
Ohh, man hat uns die Musik gestohlen!
El último toque
Al pueblo negar la música!
habló el rey lleno de ira.
En cambio, en silenciosa devoción honrar
su orgullo y su valentía.
Así se corrió la voz por el país,
los matones eran brutales y rudos
y cada instrumento que se encontraba
pronto ardía intensamente.
Pero mi trompeta no la encontraron.
Permanecí allí, tocando mis canciones.
La gente se agrupaba a mi alrededor.
Salimos, los recuperamos...
Ohh, ¿cómo podemos cantar sobre verdaderos héroes?
Ohh, ¿pasar la noche con vino y mujeres?
Ohh, ¡en el patio del castillo reina la revolución!
Ohh, ¡nos han robado la música!
El toque resuena por callejones oscuros,
en todas partes emergen.
Las personas que odian el silencio
se reúnen frente a la puerta del castillo.
El castillo del rey - una bomba de tiempo -
rodeado de multitudes,
en el trono se sienta pálido como un cadáver
el rey y se siente abandonado.
Pero mi trompeta no la encontraron.
Permanecí allí, tocando mis canciones.
La gente se agrupaba a mi alrededor.
Salimos, los recuperamos...
Ohh, ¿cómo podemos cantar sobre verdaderos héroes?
Ohh, ¿pasar la noche con vino y mujeres?
Ohh, ¡en el patio del castillo reina la revolución!
Ohh, ¡nos han robado la música!