Casa de reza
Na casa de reza em voo no meio da madrugada
Minha sombra reste alada esquecida de quem sou
Uma voz a carregou como quem pega criança
No chão meu corpo descansa e ela gozando do meu sono
Sem mando, sem lei, sem dono
Levita, flutua e dança
Nem senti que o tempo avança
Tempo não lhe ameaça
Em meio a espessa fumaça
Espaço ainda se lança
Sem perder a confiança
Voa nas asas de um grito
E um leve clarão bonito
De algumas velas acesas
Lhe presenteiam as certezas
De lembraças do infinito
Nem escutou o apito
Dos entes da noite escura
Nem quis saber que a figura
Daquele corpo esquisito
Nas correntezas do mito
Se abandonara e dormia
Pois enquanto o rio corria
O canoeiro bailava
E nos ares nem lembrava
Onde seu barco perdia
Nessa hora o chão tremia
Estrelas se combinavam
E soberanas mandavam
O sol trazer outro dia
Porém não amanhecia
E o tempo estava suspenso
Na força de um grito tenso
O dono da voz soltava
E o mundo nas mãos girava
Como quem balança um lenço
E o ser deitado no barro
Do chão batido da tenda
Era como uma oferenda
Em meio ao sagrado escarro
Entre poeira e pissarro
Permaneceu ressonando
Mulheres, moças cantando
Como a voz da terra fria
E a amanhecência do dia
Vê-lo o seu sono esperando
Vozes se multiplicando
De meninas e meninos
Múltiplos rumos destinos
No ar se transfigurando
Pequenas mãos se tocando
Em saudações ancestrais
Cortejos de carnavais
A sombra, irmã recordava
E o corpo inerte aguardava
Que o dia nascesse mais
E a terra abria seus canais
No misto de abraço e beijo
Pra saciar um desejo
De proporções divinais
Em ritos nupciais
Com seu saudoso colono
E o dia esperava o sono
E o sono esperava o dia
E a noite eterna jazia
Em seu sagrado abandono
Quem é aquele que dorme
E que logo acordaria
Trazendo a feição sadia
Da sua sombra desforme
Honrando um passado enorme
Voltou pra rever os seus
É um dos meus outros 'eus'
Quem ali em dois se desmembra
E o corpo dorme, não lembra
Se quer o nome de Deus
Casa de reza
En la casa de reza volando en medio de la madrugada
Mi sombra queda alada olvidada de quién soy
Una voz me llevó como quien toma a un niño
En el suelo descansa mi cuerpo y ella disfrutando de mi sueño
Sin mandato, sin ley, sin dueño
Levita, flota y baila
Ni siento que el tiempo avanza
El tiempo no la amenaza
En medio del espeso humo
El espacio aún se expande
Sin perder la confianza
Vuela en las alas de un grito
Y una leve y bonita claridad
De algunas velas encendidas
Le regalan las certezas
De recuerdos del infinito
Ni escuchó el silbido
De los seres de la noche oscura
Ni quiso saber que la figura
De ese cuerpo extraño
En las corrientes del mito
Se abandonaba y dormía
Pues mientras el río fluía
El canoero bailaba
Y en el aire ni recordaba
Dónde su barca se perdía
En ese momento el suelo temblaba
Las estrellas se combinaban
Y soberanas mandaban
Al sol traer otro día
Pero no amanecía
Y el tiempo estaba suspendido
En la fuerza de un grito tenso
El dueño de la voz soltaba
Y el mundo en sus manos giraba
Como quien agita un pañuelo
Y el ser acostado en el barro
Del suelo golpeado de la tienda
Era como una ofrenda
En medio del sagrado escupitajo
Entre polvo y lodo
Permaneció roncando
Mujeres, chicas cantando
Como la voz de la tierra fría
Y el amanecer del día
Viendo su sueño esperando
Voces multiplicándose
De niñas y niños
Múltiples destinos caminos
En el aire transfigurándose
Pequeñas manos tocándose
En saludos ancestrales
Desfiles de carnavales
La sombra, hermana recordaba
Y el cuerpo inerte esperaba
Que el día amaneciera más
Y la tierra abría sus canales
En el mixto de abrazo y beso
Para saciar un deseo
De proporciones divinas
En ritos nupciales
Con su añorado colono
Y el día esperaba el sueño
Y el sueño esperaba el día
Y la noche eterna yacía
En su sagrado abandono
¿Quién es aquel que duerme
Y que pronto despertaría
Mostrando la apariencia sana
De su sombra deforme
Honrando un pasado inmenso
Volvió para revisar los suyos
Es uno de mis otros 'yoes'
Quien allí en dos se desdobla
Y el cuerpo duerme, no recuerda
Ni siquiera el nombre de Dios