Três Desenhos
Com diamantes de gelo
Em cada fio de cabelo
Das pedras nasce um novelo
Que aos poucos se movimenta
Sem dar adeus à nascente
Parte como uma serpente
Engole o que vê na frente
Engrossa, arrasta e aumenta
E o rio de água cinzenta
Cospe, empurra, rasga e roça
Tatuando a pele grossa
Do chão de carne barrenta
Com pontas finas de agulha
Uma pequena fagulha
Se enrosca, se desembrulha
E cobre o que lhe cobriu
Vira uma cobrinha arisca
Toda de brasa e faísca
Que estica o corpo e se arrisca
A ver o que nunca viu
E assim o fogo febril
Deixa atrás desenhos pretos
Enquanto os mil esqueletos
Que na passagem buliu
Com manchas avermelhadas
Nuvens esbarram pesadas
E anunciam trovoadas
Depois que o sol cai cansado
Um pássaro silencioso
Voa atrasado, ansioso
Pousa num galho espinhoso
Onde a voz tinha ficado
E o som de cada trinado
Cada assovio, cada açoite
Poda nos mantos da noite
Um castiçal estrelado
Tres dibujos
Con diamantes de hielo
En cada mechón de cabello
De las piedras nace una madeja
Que lentamente se mueve
Sin despedirse de la primavera
Parte como una serpiente
Traga lo que ves delante
Engrosar, arrastrar y crecer
Y el río de aguas grises
Escupir, empujar, rasgar y pastar
Tatuaje piel gruesa
Desde el piso de la carne fangosa
Con puntas finas de aguja
Un poco de chispa
Arrójalo, desenvuélvalo
Y cubre lo que cubriste
Conviértanse en una pequeña serpiente skitty
Todo caliente y chispa
Que estira el cuerpo y se arriesga
Viendo lo que nunca has visto
Y así el fuego febril
Deja detrás dibujos negros
Mientras que los mil esqueletos
Que en el pasaje con viñetas
Con manchas rojizas
Las nubes se topan con pesado
Y anuncia tormentas eléctricas
Después de que el sol cae cansado
Un pájaro silencioso
Vuele tarde, ansioso
Aterriza en una rama espinosa
Donde la voz se había quedado
Y el sonido de cada trino
Cada silbato, cada látigo
Poda en la túnica de la noche
Un candelabro estrellado