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Tres Estados

Silvestre Kuhlmann

Três Estados

Ele é o Deus assentado no trono
De alto espaldar,
Ao escabelo, coroas adornadas
A Ele ofertadas;
Um clangor de trombeta
Anuncia Sua entrada triunfal,
E grandes e pequenos O aclamam.

Ele é o Deus crucificado
No madeiro da infâmia;
Coroa de espinhos entrelaçados,
Oh! Fronte ensangüentada!
Formosos pés, mãos que curam,
Perfurados pelos cravos;
E grandes e pequenos lançam injúrias.

Ele é o Deus ressuscitado,
Sobre todos elevado;
Sob Seus pés, a morte, o luto,
O pranto e a dor,
Derrotados.

À Sua volta,um povo livre,
Com Seu sangue comprado,
Contempla Sua face
E nas frontes vai Seu Nome.

E não há maldição e nem noite,
Nem luz de candeia, nem sol;
E não há maldição e nem noite,
Estrela da Manhã brilhará.

Tres Estados

É el Dios sentado en el trono
Con alto respaldo,
En el estrado, coronas adornadas
Ofrecidas a Él;
Un sonido de trompeta
Anuncia Su entrada triunfal,
Y grandes y pequeños Lo aclaman.

Él es el Dios crucificado
En el madero de la infamia;
Corona de espinas entrelazadas,
¡Oh! Frente ensangrentada!
Pies hermosos, manos que sanan,
Perforados por los clavos;
Y grandes y pequeños lanzan injurias.

Él es el Dios resucitado,
Sobre todos elevado;
Bajo Sus pies, la muerte, el luto,
El llanto y el dolor,
Derrotados.

A Su alrededor, un pueblo libre,
Comprado con Su sangre,
Contempla Su rostro
Y en las frentes va Su Nombre.

Y no hay maldición ni noche,
Ni luz de lámpara, ni sol;
Y no hay maldición ni noche,
Estrella de la Mañana brillará.

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