Aos Navegantes
Ó vós, que velejais na noite escura
Os olhos cegos pela bruma densa
E prosseguis por essa treva imensa
A tatear nos ermos da amargura
Ó vós, arremessados para a altura
Na fúria ondeante da amplidão extensa
Sem leme, sem velame, sem valença
A navegar na turbação mais dura
Se a angústia os vossos ânimos abate
Enquanto a vaga o vosso casco bate
Numa insistência que jamais se cansa
Erguei a Deus o vosso olhar salgado
E de pronto tereis do vosso lado
O Sopro suave de uma brisa mansa
A los Navegantes
Oh ustedes, que navegan en la noche oscura
Los ojos cegados por la densa niebla
Y continúan por esa inmensa oscuridad
Tanteando en los desiertos de la amargura
Oh ustedes, arrojados hacia lo alto
En la furia ondulante de la extensa amplitud
Sin timón, sin velamen, sin valentía
Navegando en la turbulencia más dura
Si la angustia abate sus ánimos
Mientras la ola golpea su casco
En una insistencia que nunca se cansa
Levanten su mirada salada hacia Dios
Y de inmediato tendrán a su lado
El suave aliento de una brisa apacible
Escrita por: Silvestre Kuhlmann, Antonio Carlos Santini