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Canción de Hijo

Silvestre Kuhlmann

Canção de Filho

Ah! Como é bom chamar a Deus de Pai
Ao pôr do Sol, na tarde já sem brilho
E ter no coração a paz de um filho
Mesmo se a noite avança e a sombra cai!

Ah! Que ternura envolve a alma e vai
Como chuva serena sobre o trilho
Enquanto o vento sopra o estribilho
Tristonho e lamentoso como um ai!

Contemplo o céu vestido de veludo
E vejo o amor de Deus brotando em tudo
Nos astros de opala e de rubi

E, quanto mais a noite é negra e densa
Mais eu percebo, ó Pai, tua presença
E, então me calo e me abandono a Ti

Canción de Hijo

¡Ah! Qué bueno es llamar a Dios Padre
Al ponerse el sol, en la tarde ya sin brillo
Y tener en el corazón la paz de un hijo
Aunque la noche avance y la sombra caiga!

¡Ah! Qué ternura envuelve el alma y se va
Como lluvia serena sobre el riel
Mientras el viento sopla el estribillo
Triste y lamentoso como un ay!

Contemplo el cielo vestido de terciopelo
Y veo el amor de Dios brotando en todo
En los astros de ópalo y de rubí

Y, cuanto más la noche es oscura y densa
Más percibo, oh Padre, tu presencia
Y, entonces me callo y me abandono a Ti

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