Ministério de Jesus
Eu não vim para esmagar
A cana que se estilhaçou
E nem vim para apagar o seu pavio
Que está por um fio, ainda fumegando.
Eu vim para restaurar,
Avivar, acolher e salvar.
O Espírito de Yahweh,
O Senhor, paira sobre mim;
E ungiu-me para pregar as Boas Novas
Aos pobres, aos mansos,
Liberdade aos cativos,
Enviou-me para cuidar
Dos que estão
Com alquebrado coração.
Eu mando às trevas a luz,
Ordeno aos tristes:
Alegrem-se em Sião!
É chegado o Reino dos Céus,
Convertei-vos!
A todos vou convidar, irei vos apascentar.
Eu chamei Simão Pedro e André,
Seu irmão: Vinde após mim!
Eles largam as redes para pescar homens;
Eu sigo chamando e vão se ajuntando
Tiago e seu irmão, João,
Que largam o barco e se vão...
E logo são doze discípulos
Andando comigo a presenciar:
Coxos andam, os cegos vêem,
Surdos ouvem, e as boas novas são
Pregadas aos pobres.
(E Eu Sigo a curar)
Se alguém quer vir após mim
A si deverá negar,
Tomar cada dia a sua cruz
E quem sua vida quer salvar,
Esta perderá;
A salva quem a perder por mim.
Tomai sobre vós meu jugo
E aprendei de mim
Que sou manso e humilde de coração,
E encontrareis descanso;
Meu fardo é leve,
Meu jugo é suave.
Eu vim para restaurar,
Avivar, acolher e salvar.
Ministerio de Jesús
No vine para aplastar
La caña que se quebró
Y tampoco vine para apagar su mecha
Que está por un hilo, aún humeante.
Vine para restaurar,
Avivar, acoger y salvar.
El Espíritu de Yahweh,
El Señor, se cierne sobre mí;
Y me ungió para predicar las Buenas Nuevas
A los pobres, a los mansos,
Libertad a los cautivos,
Me envió para cuidar
De los que tienen
El corazón quebrantado.
Mando a las tinieblas la luz,
Ordeno a los tristes:
¡Alégrense en Sión!
Ha llegado el Reino de los Cielos,
¡Arrepiéntanse!
A todos los invitaré, los guiaré.
Llamé a Simón Pedro y Andrés,
Su hermano: ¡Vengan tras de mí!
Ellos dejan las redes para pescar hombres;
Sigo llamando y se van uniendo
Santiago y su hermano, Juan,
Que dejan el barco y se van...
Y pronto son doce discípulos
Andando conmigo presenciando:
Los cojos caminan, los ciegos ven,
Los sordos oyen, y las buenas nuevas son
Predicadas a los pobres.
(Y sigo sanando)
Si alguien quiere seguirme
A sí mismo deberá negar,
Tomar cada día su cruz
Y quien quiera salvar su vida,
La perderá;
Quien la pierda por mí, la salvará.
Tomen sobre ustedes mi yugo
Y aprendan de mí
Que soy manso y humilde de corazón,
Y encontrarán descanso;
Mi carga es ligera,
Mi yugo es suave.
Vine para restaurar,
Avivar, acoger y salvar.
Escrita por: Saimon Saldanha / Silvestre Kuhlmann