395px

Máscara de la Calle

Síntese

Máscara da Rua

Quem tá nela nas madruga, sabe do que eu tô falando.
Eu vejo a face da morte em cada louco se drogando.
Em cada olhar desesperado eu vejo medo sufocando.
Pra cada vida que vai é um monte de vida chorando.

Até quando eu vou ver isso, muitos vão antes do fim.
Quantos eu vou ver morrer levando uma parte de mim.
Quanto sangue, em vão, vai ter que ser derramado.
Pros cara criar noção e ver que tá tudo errado.

A rua tá apodrecendo, é só olhar pela janela.
Tá mentindo pra si mesmo, quem nega ver isso nela.
Os rolês na cidade, fez parte da vivência.
Antes era liberdade, agora é teste de sobrevivência.

Em cada beco, vários bico a gente vê.
O destino nem precisa ser vidente pra saber.
Sempre duas opções, cadeia ou caixão.
A causa da morte, provavelmente mais um jão.

Que, sem opção, atirou e não correu.
A lei da rua é uma só, antes ele do que eu.
Quem era aliado é visto como oponente.
A vida alheia já não vale tanto como antigamente.

Aqui a morte anda nua, ataca sem dó nem critério.
Mostra a cara nas chacinas, faz da rua um cemitério.
A luz do luar, se esconde atrás da neblina densa,
Deixando cada vez mais tenso o clima.

Em semblantes fechados, olhares frios.
O amor se foi, e abandonou nos corpos corações vazios.
Dando espaço pra maldade e espíritos possessivos,
Atacando, sugando a vida de cada ser vivo.

É o meu lar, asfalto cinza...
É meu lugar, só que as trevas estão engolindo elas.

E pra quem ama como eu amo, isso é inadmissível.
Se nós não fizermos nada, o futuro é previsível.
Almas adoecerão, pessoas perecerão.
Quantos irmãos cairão levando junto a esperança?

A hora é de dizer não, pra porra da degradação.
No futuro quero olhar pra trás e notar a mudança.

A máscara da rua cai. O asfalto não é seguro.
Corre perigo quem sai do outro lado do muro.
São poucos que trazem no peito a verdade.
Cada quebrada é um mundo, e cada mundo uma realidade.

Na rua o vento é quem dita a nota da sinfonia.
Intuição é um maestro, e a sirenes melodias.
As vezes, só a lua te faz companhia.
Presta atenção no que você faz, a rua te cobra um dia.

Por elas as pessoas são cada vez mais frias.
E eu apendo observando o game-over da maioria.
As tretas, nem sempre acabam na diplomacia.
Quem tá, soube jogar, e quem foi, é só nostalgia.

O ódio, se espalha feito epidemia.
Os lixos se proliferam nos cantos das rodovia.
A noite cai, tem os do 12 de vigia.
E começa a fissura das medusa e não é mitologia.

É real. Nas biqueiras, é grande a freguesia.
Enquanto isso, as escola estão cada vez mais vazias.
Os nóia rende atendente de bijuteria.
E os kamikase, cata os banco e as joalheria.

A prática, é controversa e sem ideologia.
Entende que polícia honesta é só na teoria.
Pra resolver na lei, é mó burocracia.
E na rua, é só cê querer e ter pontaria.

Máscara de la Calle

Quien está en ella en las madrugadas, sabe de lo que estoy hablando.
Veo la cara de la muerte en cada loco drogándose.
En cada mirada desesperada veo el miedo sofocando.
Por cada vida que se va, hay un montón de vidas llorando.

Hasta cuándo voy a ver esto, muchos se van antes del final.
¿Cuántos veré morir llevándose una parte de mí?
Cuánta sangre, en vano, tendrá que ser derramada.
Para que la gente se dé cuenta y vea que todo está mal.

La calle se está pudriendo, solo hay que mirar por la ventana.
Está mintiendo a sí mismo quien niega ver eso en ella.
Las salidas en la ciudad, formaron parte de la experiencia.
Antes era libertad, ahora es una prueba de supervivencia.

En cada callejón, vemos a varios traficantes.
El destino no necesita ser vidente para saber.
Siempre dos opciones, cárcel o ataúd.
La causa de la muerte, probablemente otro más.

Que, sin opción, disparó y no corrió.
La ley de la calle es una sola, antes él que yo.
Quien era aliado es visto como oponente.
La vida ajena ya no vale tanto como antes.

Aquí la muerte anda desnuda, ataca sin piedad ni criterio.
Muestra la cara en las masacres, convierte la calle en un cementerio.
La luz de la luna se esconde detrás de la densa neblina,
Dejando cada vez más tenso el clima.

En rostros cerrados, miradas frías.
El amor se fue, y abandonó corazones vacíos.
Dando espacio a la maldad y espíritus posesivos,
Atacando, absorbiendo la vida de cada ser vivo.

Es mi hogar, asfalto gris...
Es mi lugar, pero las sombras las están devorando.

Y para quien ama como yo amo, esto es inadmisible.
Si no hacemos nada, el futuro es previsible.
Almas enfermarán, personas perecerán.
¿Cuántos hermanos caerán llevándose la esperanza?

Es hora de decir no, a la maldita degradación.
En el futuro quiero mirar atrás y notar el cambio.

La máscara de la calle cae. El asfalto no es seguro.
Corre peligro quien sale del otro lado del muro.
Son pocos los que llevan en el pecho la verdad.
Cada barrio es un mundo, y cada mundo una realidad.

En la calle el viento es quien dicta la nota de la sinfonía.
La intuición es un director de orquesta, y las sirenas melodías.
A veces, solo la luna te hace compañía.
Presta atención en lo que haces, la calle te cobrará un día.

Por ellas las personas son cada vez más frías.
Y yo aprendo observando el game-over de la mayoría.
Las peleas, no siempre terminan en diplomacia.
Quien está, supo jugar, y quien se fue, es solo nostalgia.

El odio se propaga como epidemia.
Los desechos se multiplican en los rincones de la carretera.
La noche cae, tienen a los del 12 vigilando.
Y comienza la locura de las medusas y no es mitología.

Es real. En los barrios, es grande la clientela.
Mientras tanto, las escuelas están cada vez más vacías.
Los adictos se convierten en dependientes de bisutería.
Y los kamikazes, asaltan los bancos y las joyerías.

La práctica es controvertida y sin ideología.
Entiende que la policía honesta es solo en teoría.
Para resolver en la ley, hay mucha burocracia.
Y en la calle, solo necesitas querer y tener puntería.

Escrita por: