Pelkuri
Etulinjassa, juoksuhaudassa, yolla ristitulen valojuovissa.
On paikkansa siella taistella, joukkueensa osana.
Vaikka luodit viereen lyovat, kuuluu rohkeudella vastata.
Silmansa paassa seisoen, katse tyhjyyteen suunnattuna
Kauhun lamaannuttamana, itsensa kastelee.
Jattaa pelkuri raukkamainen paikkansa tarkean.
Heikko liha vapisten karkuun taakse poistuu.
Ystavansa hyljaten, itsekkaasti kauas pakenee.
Luojaansa rukoillen, yksikkonsa piiskatun pulaan saattaa.
Luoti vatsaan, luoti rintaan, siina palkka karkuruuden.
Lakki maahan, luoti niskaan, sille, joka veljensa pettaa.
Joukkueensa veren tahraama, henkeaan puolustaa rumputulessa.
Kiivaasti miettien, mista vahista loytyisikaan korvaaja...
Karkurille itsekkaalle, jolta toverit pian vahiin kayvat.
Ystavansa entiset, eivat paljon selkaan taputtele.
Kunniaton petturi tullaan kylla loytamaan.
Ei loydy kivea, jonka alla pystyisi lymyamaan.
Ei yksikaan tuosta joukkueesta verille ruhjotusta
Lahde hakemaan luopiolle sotaoikeutta.
Luoti vatsaan, luoti rintaan, siina palkka karkuruuden.
Lakki maahan, luoti niskaan, sille, joka paikkansa jattaa.
Juoksee soturin irvikuva taakse linjojen perimmaisten.
Kotiansa kohti, alle aitinsa helmojen.
Mudassa rampii tuo hyodyton yksilo, henkeaan haukkoen.
Ulkoasunsa sita muistuttaen, mita itseaan sisalta on.
Cobarde
En la primera línea, en la trinchera, en la noche entre las luces de las balas.
Hay un lugar para luchar allí, como parte de su equipo.
Aunque las balas golpeen cerca, se debe responder con valentía.
De pie con los ojos en blanco, mirada perdida en la nada.
Paralizado por el miedo, se moja a sí mismo.
El cobarde abandona su lugar vergonzoso.
La débil carne temblorosa huye cobardemente.
Abandonando a sus amigos, egoístamente escapa lejos.
Rogando a su Creador, lleva a su unidad a la desgracia.
Una bala en el estómago, una bala en el pecho, ese es el pago por la cobardía.
El sombrero en el suelo, una bala en la nuca, para aquel que traiciona a sus hermanos.
Manchado de la sangre de su equipo, defiende su vida en medio del fuego.
Pensando con intensidad, de dónde podría encontrar un reemplazo...
Para el cobarde egoísta, cuyos compañeros pronto escasearán.
Sus antiguos amigos, no le darán palmaditas en la espalda.
El traidor sin honor será encontrado.
No hay piedra bajo la cual pueda esconderse.
Ninguno de los miembros de ese equipo ensangrentado
irá en busca de justicia militar para el desertor.
Una bala en el estómago, una bala en el pecho, ese es el pago por la cobardía.
El sombrero en el suelo, una bala en la nuca, para aquel que abandona su lugar.
Corre la caricatura de un guerrero hacia las líneas traseras.
Hacia su hogar, bajo el regazo de su madre.
Arrastrándose en el barro, ese individuo inútil, jadeando por su vida.
Su apariencia refleja lo que realmente es por dentro.