Nueit De Sabbat
Tres bigos suu tucon, que pujan dret tau cèu :
Aus lors pès cluca l'uelh la tèrra adromilhosa ;
L'aura, entà la jumpar, ditz sa canta amistosa :
La lua amanta tot d'ua blancor de nèu.
A la frescor deu ser, los harris solament
E peus cassos brostuts, un gahùs, per moment,
Aus fideùs de Cohet que balhan serenadas.
Per'mor qu'ei lo sabbat, per los camins crotzats.
Bathleu qu'arribaràn d'arron los envitats,
A la coda-li-sega, e lhèu quauqu'uns per banda.
Viéner audir lo predic, en tornejan lo hus,
Léger au libe encantat, virat de cuu en sus,
E sus l'arrai de huèc dançar la sarabanda.
Bathleu qu'arribaràn d'arron los envitats,
A la coda-li-sega, e lhèu quauqu'uns per banda.
Viéner audir lo predic, en tornejan lo hus,
E sus l'arrai de huèc dançar la sarabanda.
Noche de Sabbat
Tres búhos sobre el tocón, que empujan hacia el cielo:
Desde sus patas brillan los ojos en la tierra misteriosa;
El viento, para saltar, dice su canción amistosa:
La luna amante toda de un blanco de nieve.
En la frescura de la noche, los grillos solamente
Y los cascos rotos, un búho, por momento,
Desde el fondo del Cohete que ofrecen serenatas.
Porque es la noche de Sabbat, por los caminos cruzados.
Pronto llegarán desde lejos los invitados,
A la cola de la siega, y pronto algunos por el costado.
Vienen a escuchar al predicador, girando alrededor del hogar,
Leyendo el libro encantado, volteado de cabeza,
Y sobre el suelo de fuego danzar la sarabanda.
Pronto llegarán desde lejos los invitados,
A la cola de la siega, y pronto algunos por el costado.
Vienen a escuchar al predicador, girando alrededor del hogar,
Y sobre el suelo de fuego danzar la sarabanda.