An Das Morgenlicht
Ich erinnere mich an eine Zeit
In einem Wald in herbstlichem Kleid.
Es war Nacht, ich war allein.
Etwas tief in mir schrie, wollte nicht alleine sein.
Regungslos, so saß ich da,
Vor meinem Auge Welten, die nie zuvor ich sah.
Untermalt von Wind gleich einem stöhnenden Chor.
Das Ende schien mir nah, wie der Nebel dem Moor.
Manchmal ergreift mich eine Kälte
Und diese Erinnerungen holen mich ein.
Und mir wird klar: Nichts, was wir leiden,
wird umsonst gelitten sein...
War es nicht das Morgenlicht,
Das mir zeigte, dass die Nacht vorüber war?
War es nicht das Morgenlicht?
Nach einer trüben Nacht wurde der Himmel klar
Ich erinnere mich an ein Gefühl
Alles war so taub und dennoch aufgewühlt.
Es war, als wollten sie auseinanderstreben:
Körper und Seele konnten nicht im Einklang leben.
Sitze hier an einem zugefrorenen See.
Ausgelaugt, die Knochen tun mir weh.
Sitze und blicke in den Wald.
Alles gefroren, bitterkalt.
Nur die Gedanken an Dich -
Sie wärmen mich.
Al Amanecer
Recuerdo un tiempo
En un bosque vestido de otoño.
Era de noche, estaba solo.
Algo dentro de mí gritaba, no quería estar solo.
Inmóvil, así me quedé,
Ante mis ojos mundos que nunca antes vi.
Acompañado por el viento como un coro gimiendo.
El final parecía cercano, como la niebla al pantano.
A veces me invade un frío
Y estos recuerdos me alcanzan.
Y me doy cuenta: Nada de lo que sufrimos
habrá sido en vano...
¿No fue la luz del amanecer,
La que me mostró que la noche había pasado?
¿No fue la luz del amanecer?
Después de una noche sombría, el cielo se despejó.
Recuerdo una sensación
Todo estaba adormecido y aún así agitado.
Era como si quisieran separarse:
Cuerpo y alma no podían vivir en armonía.
Aquí sentado junto a un lago congelado.
Agotado, los huesos me duelen.
Sentado y mirando al bosque.
Todo congelado, amargamente frío.
Solo los pensamientos en ti -
Me reconfortan.