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La Tormenta Más Sutil

Subterranean Disposition

The Most Subtle Of Storms

Fear cultivation through the centuries
Grip what denial compels
Caught unaware for ever more
Proud distractions to ourselves
Building high our house of cards
Foundations laid on shifting sands hold on tight and loathe all change
To this the most subtle of storms

Slow dancing in the pulse reflection of our own illusion

Where the worlds within do not end or begin
Tempests in a teapot, barely afloat in oceans unknown
Pitch black dread of the undefined sublime
When the props of our self made plays fade away
Blind rage erupting in flames, sedate the pain denial instills
Comfort the infant behind all the grief, blind eye to the one when life kills

Futile graspings hereafter karma bound not to let go
Hell, only our neurotic projections upon the everchanging canvas

We strut and fret our hour upon the stage, acting out our impostors foil
In frozen silence we scream the true name upon the face of all our fears
When illusions return to nothing on that fateful day
And then at the end we meet the beginning again
The realisation,the lifting of the veil
Face to face with a once buried stranger,
Living with answers from day one

Slow dancing in the pulse reflection of our own illusion

Swallow conditioning, toe the role tradition dictates
Trapped on the ideals pedestal, pin prick truths- ego deflates
Religious fervour mask our emptiness
Drudge through another hollow day
Slipping through the cracks on paths so well worn
The most subtle of storms

La Tormenta Más Sutil

Cultivo del miedo a través de los siglos
Agarrando lo que la negación obliga
Atrapados desprevenidos para siempre más
Orgullosas distracciones para nosotros mismos
Construyendo alto nuestra casa de naipes
Cimientos puestos en arenas movedizas, agárrate fuerte y detesta todo cambio
A esto, la tormenta más sutil

Bailando lentamente en el reflejo del pulso de nuestra propia ilusión

Donde los mundos internos no terminan ni comienzan
Tormentas en un vaso de agua, apenas a flote en océanos desconocidos
Miedo negro de lo sublime indefinido
Cuando los apoyos de nuestras obras hechas por nosotros mismos desaparecen
La rabia ciega estalla en llamas, seda el dolor que la negación inculca
Conforta al niño detrás de toda la pena, ojo ciego al uno cuando la vida mata

Inútiles aferramientos en el más allá, atados al karma sin soltar
Infierno, solo nuestras proyecciones neuróticas sobre el lienzo siempre cambiante

Desfilamos y nos preocupamos nuestra hora en el escenario, interpretando a nuestro impostor
En silencio congelado gritamos el verdadero nombre sobre el rostro de todos nuestros miedos
Cuando las ilusiones vuelvan a la nada en ese día fatídico
Y luego al final nos encontramos con el principio de nuevo
La realización, el levantamiento del velo
Cara a cara con un extraño una vez enterrado,
Viviendo con respuestas desde el primer día

Bailando lentamente en el reflejo del pulso de nuestra propia ilusión

Tragando la condicionamiento, siguiendo el papel que la tradición dicta
Atrapados en el pedestal de los ideales, verdades punzantes- el ego se desinfla
La fervor religioso enmascara nuestro vacío
Arrastrándonos a través de otro día hueco
Deslizándonos por las grietas en caminos tan trillados
La tormenta más sutil

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