395px

Los Niños Que Se Perdieron en el Monte

Sulino e Amarito

Os Meninos Que Se Perderam No Mato

Lá pras bandas de Andradina
Quando ainda era sertão
Morava José Claudino
Homem honrado e muito bão
Ele tinha dois filhinhos
Por quem tinha adoração
O mais velho com dez anos
Era de muita opinião
O outro tinha sete anos
De idade na ocasião

Naquele sertão bravio
Ele pegou uma empreitada
Cinquenta alqueires de mata
Pra fazer a derrubada
Distância de meia légua
Longe da sua morada
Somente os dois menino
Naquela mata fechada
Levava o almoço pra ele
Por dentro de uma picada

Certo dia os menino
Ia com a almoço seu
Quando um forte temporal
Toda a mata escureceu
Bem no pé de uma figueira
Os menino se escondeu
Mas o rumo da picada
Todos os dois se esqueceu
E naquele sertão bruto
Os coitadinho se perdeu

Quando o temporal passou
O pai pegou preocupar
O almoço não chegava
Ele então foi encontrar
Chegando na sua casa
Eles não estavam lá
Ele então muito aflito
Com a esposa a lhe ajudar
Entraram na mata bruta
Sem esperança de achar

Somente no outro dia
Já bastante esmorecido
Foi que encontraram as criança
Naquele sertão perdido
A roupa toda rasgada
O corpo todo ferido
Tremendo de frio e fome
Quase perdendo o sentido
Mas da comida do pai
Eles não tinha mexido

Por que não tinham comido
O pai perguntou então
Num pranto que dava pena
Responderam a razão
A comida é do senhor
Nós não pode pôr a mão
Aquele exemplo bonito
Fez chorar seu coração
Pois existem muitos filhos
Que pros pais nega o pão

Los Niños Que Se Perdieron en el Monte

Por aquellos lados de Andradina
Cuando aún era desierto
Vivía José Claudino
Hombre honrado y muy bueno
Tenía dos hijos
A quienes adoraba
El mayor con diez años
Era muy opinante
El otro tenía siete años
En esa ocasión

En aquel desierto bravío
Él tomó un desafío
Cincuenta hectáreas de bosque
Para despejar
A media legua de distancia
Lejos de su morada
Solo los dos niños
En ese bosque cerrado
Llevaban el almuerzo para él
Por un sendero

Un día los niños
Iban con su almuerzo
Cuando una fuerte tormenta
Toda la selva oscureció
Justo al pie de una higuera
Los niños se escondieron
Pero el camino del sendero
Ambos lo olvidaron
Y en ese desierto bruto
Los pobrecitos se perdieron

Cuando la tormenta pasó
El padre se preocupó
El almuerzo no llegaba
Entonces fue a buscarlos
Al llegar a su casa
Ellos no estaban allí
Él, muy afligido
Con la ayuda de su esposa
Entraron en la selva bruta
Sin esperanza de encontrarlos

Solo al día siguiente
Ya bastante desanimados
Fue que encontraron a los niños
En ese desierto perdido
La ropa toda rasgada
El cuerpo todo herido
Temblando de frío y hambre
Casi perdiendo el sentido
Pero de la comida de su padre
Ellos no habían tocado

Porque no habían comido
El padre preguntó entonces
En un llanto que daba pena
Respondieron la razón
La comida es del señor
Nosotros no podemos tocarla
Ese bello ejemplo
Hizo llorar su corazón
Pues existen muchos hijos
Que a los padres niegan el pan

Escrita por: Sulino