El Mensajero Malvado
Hubo
Un mensajero malvado
De Eli él vino
Con una mente
Que multiplicaba
El menor asunto
Cuando se le preguntó
Quién lo había enviado
Él respondió
Con su pulgar
Porque su lengua
No podía hablar
Sino solo halagar
Se quedó atrás
En el salón de asambleas
Fue allí
Donde hizo su cama
A menudo
Podía ser
Visto regresando
Hasta que un día
Simplemente apareció
Con una nota
En su mano
Que decía
Las plantas de mis pies
Lo juro
Están ardiendo
Oh, las hojas
Comenzaron a caer
Y los mares
Comenzaron a separarse
Y la gente
Que lo enfrentaba
Eran muchos
Y se le dijo
Estas pocas palabras
Que abrieron
Su corazón
Si no puedes traer
Buenas noticias
Entonces no traigas ninguna