Maria
Eu quero te levar agora
Para a Argentina
A cerca de um festival
Aonde se toma cerveja
Para sair da rotina
Até ficar em um bom grau
O dono da festa pesa 200 kilos
De uma bondade infernal
E todos os índios na ribanceira
Sacrificam latas pro ritual
E a música corta o peito da garçonete
Que tem nos olhos o fim
E que se distrai com todos os forasteiros
Que um dia sonha pode levá-la dali
As garotas conversam sobre futilidades
Mas estão sempre atentas ao som
São envoltas de uma certa verdade
Que faz falta aqui na pele marrom
Eu vejo o sorriso na cara de Elias
Quando toca o seu acordeom
E a festa só ferve ao embriagar-se o dia
Quando a lua chuta pra fora o sol
E a música corta o peito da garçonete
Que tem nos olhos o fim
E que se distrai com todos os forasteiros
Que um dia sonha pode levá-la dali
Eu vou te levar agora
Para uma cidade esquecida
Chamada Pedro o São
No bar da esquina
Pessoas seguram a rotina
Com conversa dinheiro e paixão
E a música corta o peito da garçonete
Que tem nos olhos o fim
E que se distrai com todos os forasteiros
Que um dia sonha pode levá-la dali
María
Quiero llevarte ahora
A Argentina
Cerca de un festival
Donde se toma cerveza
Para salir de la rutina
Hasta quedar en un buen estado
El dueño de la fiesta pesa 200 kilos
De una bondad infernal
Y todos los indios en la ribera
Sacrifican latas para el ritual
Y la música corta el pecho de la camarera
Que tiene en los ojos el final
Y se distrae con todos los forasteros
Que algún día sueñan con llevarla de allí
Las chicas hablan de frivolidades
Pero siempre están atentas al sonido
Están envueltas en una cierta verdad
Que hace falta aquí en la piel morena
Veo la sonrisa en la cara de Elías
Cuando toca su acordeón
Y la fiesta solo hierve al embriagarse el día
Cuando la luna echa fuera al sol
Y la música corta el pecho de la camarera
Que tiene en los ojos el final
Y se distrae con todos los forasteros
Que algún día sueñan con llevarla de allí
Te llevaré ahora
A una ciudad olvidada
Llamada Pedro el Santo
En el bar de la esquina
La gente sostiene la rutina
Con conversaciones, dinero y pasión
Y la música corta el pecho de la camarera
Que tiene en los ojos el final
Y se distrae con todos los forasteros
Que algún día sueñan con llevarla de allí