Abraão e seu Sacrificio
Abraão e Seu Sacrifício
Debaixo dumas mui formosas tamareiras,
Estando já Berseba na escuridão.
As aves escutando, entre as roseiras,
Se vê andar o patriarca Abraão.
Seu coração perante Deus está aflito,
Pois quer que O sirvamos sem murmuração;
E por amor pergunta ao Senhor bendito:
"O meu amado filho queres Tu, então?"
A voz de Jeová potente é ouvida:
"O teu Isaque oferece para Mim,
Embora fiques com tu'alma dolorida,
Pois te abençoo se fizeres tu assim".
De abatido Abraão se torna forte
E Canta hinos, pois com fé medita já:
"Deus pode o meu filho libertar da morte!"
E não temendo, segue para Moriá.
Ao pé do monte do supremo sacrifício,
Profunda duvida entrou em Abraão:
"Irei perder da minha vida o beneficio?"
E triste começou subir com lentidão,
Pois ia dar, do coração a esperança
- No seu outono, sacrifício duma flor,&
Assim levou o seu cordeiro à matança,
Em obediência ao mandato do Senhor.
Isaque com a lenha, presto vai na frente,
Oh! Quanto é formoso para Abraão!
Mas eis que volta p'ra seu pai suavemente
E lhe dirige esta interrogação:
"O fogo e a lenha estou vendo que trouxemos,
Mas o cordeiro d'holocausto onde está?"
E a resposta de Abraão na Bíblia temos:
"Meu filho, Deus pra Si, Cordeiro proverá"
Chegando Abraão aonde Deus mandara,
Fez um altar e nele a lenha arrumou:
E a seu filho, que já dantes amarrara,
Tomando nos seus braços sobre o altar deitou,
Mas quando Abraão foi para imolá-lo,
O Anjo do Senhor bradou-lhe desde os céus:
"A tua mão, ó não estendas p'ra matá-lo;
Porquanto eu agora sei que temes Deus".
Erguendo Abraão seus olhos de repente,
Vê um cordeiro, que no mato preso está,
E o tomando, oferece-o alegremente;
Assim "No monte do Senhor se proverá".
A voz do Anjo é ouvida novamente;
"Diz o Senhor: Porque fizeste esta ação,
Deveras, Eu abençoarei a tua semente,
E nela, as nações benditas se farão".
O nosso Isaque oferecemos com firmeza
No Moriá onde finda o ideal,
Pois foi ali que alcançaram fortaleza,
Os vencedores, sob canto angelical;
Ali, o nosso Deus jurou fidelidade,
Também os santos se encheram de valor,
E só teremos a perfeita santidade,
Depois que formos para o monte do Senhor
Abraham y su Sacrificio
Abraham y Su Sacrificio
Bajo unas hermosas palmeras,
En la oscuridad de Beerseba.
Escuchando a los pájaros entre las rosas,
Se ve caminar al patriarca Abraham.
Su corazón está afligido ante Dios,
Pues quiere que lo sirvamos sin murmurar;
Y por amor pregunta al Señor bendito:
'¿Quieres a mi amado hijo, entonces?'
La voz de Jehová poderosa es escuchada:
'Ofrece a tu Isaac para Mí,
Aunque tu alma quede dolorida,
Pues te bendeciré si así lo haces'.
De abatido Abraham se vuelve fuerte
Y canta himnos, pues con fe medita ya:
'¡Dios puede liberar a mi hijo de la muerte!'
Y sin temor, sigue hacia el Monte Moriah.
Al pie del monte del supremo sacrificio,
Profunda duda entró en Abraham:
'¿Perderé el beneficio de mi vida?'
Y tristemente comenzó a subir con lentitud,
Pues iba a dar, de corazón, la esperanza
- En su otoño, sacrificio de una flor -
Así llevó a su cordero al sacrificio,
En obediencia al mandato del Señor.
Isaac con la leña va delante,
¡Oh, cuánto es hermoso para Abraham!
Pero he aquí que vuelve a su padre suavemente
Y le dirige esta pregunta:
'¿El fuego y la leña veo que trajimos,
Pero ¿dónde está el cordero del holocausto?'
Y la respuesta de Abraham en la Biblia la tenemos:
'Hijo mío, Dios proveerá para Sí, el Cordero'.
Llegando Abraham a donde Dios mandó,
Hizo un altar y en él la leña dispuso;
Y a su hijo, que ya antes había atado,
Tomándolo en sus brazos sobre el altar lo acostó.
Pero cuando Abraham fue a sacrificarlo,
El Ángel del Señor le gritó desde los cielos:
'No extiendas tu mano para matarlo;
Pues ahora sé que temes a Dios'.
Levantando Abraham sus ojos de repente,
Ve un cordero, que en el matorral está atrapado,
Y tomándolo, lo ofrece alegremente;
Así 'En el monte del Señor se proveerá'.
La voz del Ángel es escuchada de nuevo;
'Dice el Señor: Porque hiciste esta acción,
De veras, bendeciré tu descendencia,
Y en ella, las naciones serán bendecidas'.
Nuestro Isaac ofrecemos con firmeza
En el Moriah donde termina el ideal,
Pues fue allí donde alcanzaron fortaleza
Los vencedores, bajo canto angelical;
Allí, nuestro Dios juró fidelidad,
También los santos se llenaron de valor,
Y solo tendremos la perfecta santidad,
Después de ir al monte del Señor.
Escrita por: Harpã Cristã