Kladivo Na Èarodìjnice
V sobì má posedlej svìt
Nemíní se spokojit s málem
Vybírá pro majetek
Koho obviní ze spolku s ïáblem
Skøípot paleènic, když doznání schází
Plamenù žár, za høíchy žen
Svìt èarodìjnic, lidí dvou tváøí
Všechno se zdá jak šílenej sen
Hlad, øetìzy, skøipce, rozžhavenej kov
Žízeò, kleštì, bøitce, pár španìlskejch bot
Pak pøiznání dostane lehce z dívek ven
A postaví hranici pro oèistu tìl
Inkvizitor zvedá svùj køíž
Horší než mor
Inkvizitor je
Upálí køídla i andìlùm snad
Kam se mu zachce tam zasekne dráp
Èerná a bílá, víc nechce znát
Je dvou hranic extrém, jezuitù øád
Martillo en la Noche de Brujas
En la taberna tengo un mundo embriagado
No se conforma con poco
Elige por propiedad
A quién acusar de estar en complicidad con el diablo
Chirridos de cadenas, cuando falta la confesión
El calor de las llamas, por los pecados de las mujeres
El mundo de las brujas, con dos caras de la gente
Todo parece como un sueño loco
Hambre, cadenas, pinzas, metal ardiente
Sudor, tenazas, látigos, un par de botas españolas
Luego la confesión sale fácilmente de las chicas
Y establece un límite para purificar el cuerpo
El inquisidor levanta su cruz
Peor que la peste
El inquisidor es
Quema las alas incluso a los ángeles
Donde le plazca, clava sus garras
Negro y blanco, no quiere saber más
Es de dos extremos, la orden de los jesuitas