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La Ciudad Ha Caído / 587 a.C.

True Strength

The City Has Fallen / 587 B.C.

The night before, the prophet’s mouth was opened
No longer silent, for the Word of God came to him
As surely as I live, those left in the ruins will fall by the sword
I will make her land a desolate waste, and her proud strength will come to an end

Then came a man
Who fled Jerusalem
Dread dripped from his lips
Hear the poor survivor’s cry!

Fallen!
The City Has Fallen!
Woe!
Fallen!
Jerusalem’s Fallen!
Woe!

The night before, the prophet’s mouth was opened
No longer silent, for the Word of God came to him
You eat meat with the blood and look to your idols, should you possess the land?
You rely on your sword, do detestable things, and defile your neighbor’s wife

Then came a man
Who fled Jerusalem
Dread dripped from his lips
Hear the poor survivor’s cry!

Fallen!
The City Has Fallen!
Woe!
Fallen!
Jerusalem’s Fallen!
Woe!

The night before, the prophet’s mouth was opened
No longer silent, for the Word of God came to him
The mountains of Israel will become desolate so that no one will cross them
Then they will know that I am the Lord, when I have made the land a desolate waste

Then came a man
Who fled Jerusalem
Dread dripped from his lips
Hear the poor survivor’s cry!

Fallen!
The City Has Fallen!
Woe!
Fallen!
Jerusalem’s Fallen!
Woe!

La Ciudad Ha Caído / 587 a.C.

La noche anterior, la boca del profeta se abrió
Ya no en silencio, pues la Palabra de Dios vino a él
Tan cierto como yo vivo, aquellos que quedaron en las ruinas caerán por la espada
Haré de su tierra un desperdicio desolado, y su orgullosa fuerza llegará a su fin

Luego llegó un hombre
Que huyó de Jerusalén
El temor goteaba de sus labios
¡Escucha el grito del pobre sobreviviente!

¡Caída!
¡La Ciudad Ha Caído!
¡Ay!
¡Caída!
¡Jerusalén Ha Caído!
¡Ay!

La noche anterior, la boca del profeta se abrió
Ya no en silencio, pues la Palabra de Dios vino a él
Comes carne con sangre y miras a tus ídolos, ¿deberías poseer la tierra?
Confías en tu espada, haces cosas detestables y contaminas a la esposa de tu prójimo

Luego llegó un hombre
Que huyó de Jerusalén
El temor goteaba de sus labios
¡Escucha el grito del pobre sobreviviente!

¡Caída!
¡La Ciudad Ha Caído!
¡Ay!
¡Caída!
¡Jerusalén Ha Caído!
¡Ay!

La noche anterior, la boca del profeta se abrió
Ya no en silencio, pues la Palabra de Dios vino a él
Las montañas de Israel se volverán desoladas para que nadie las cruce
Entonces sabrán que Yo soy el Señor, cuando haya convertido la tierra en un desperdicio desolado

Luego llegó un hombre
Que huyó de Jerusalén
El temor goteaba de sus labios
¡Escucha el grito del pobre sobreviviente!

¡Caída!
¡La Ciudad Ha Caído!
¡Ay!
¡Caída!
¡Jerusalén Ha Caído!
¡Ay!

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