Poesia de Submundo
Muros tatuados, gritos marginalizados
O recorte da janela num mar de olhos fechados
E na falta de amor nos olhares e nos tratos
Se esconde a dor de cada passo cansado
A alegria na avenida virada em carnaval
Os pulmões da capital em inalação cultural
O som do riso dos bandos faz o festival
Do oceano de gente onde ninguém é normal
Cala-boca de borracha emudece as vozes na rua
A fauna humana na cidade tão augusta
Que vai sem nome andado em si mesma
Até sumir
Cada existência arrastada em esperança estaiada
Igual o portão da cidade em tristeza nublada
E o vapor cinza que caminha por sobre a calçada
Entope os poros e a alma dessa gente estafada
O pileque no boteco num domingo ensolarado
O samba ecoa nas vielas perdoando os pecados
O som urbano dos carros é sincronizado
Ao timbre de cada corpo caminhando calado
Cala-boca de borracha emudece as vozes na rua
A fauna humana na cidade tão augusta
Que vai sem nome andado em si mesma
Até sumir
E o calendário diminiu sem que tivéssemos notado
Não é se feliz e nem triste, vive-se anestesiado
Poesía del Submundo
Muros tatuados, gritos marginados
El recorte de la ventana en un mar de ojos cerrados
Y en la falta de amor en las miradas y en los tratos
Se esconde el dolor de cada paso cansado
La alegría en la avenida convertida en carnaval
Los pulmones de la capital en inhalación cultural
El sonido de la risa de las pandillas hace el festival
Del océano de gente donde nadie es normal
Calla-bocas de goma silencian las voces en la calle
La fauna humana en la ciudad tan majestuosa
Que va sin nombre andando en sí misma
Hasta desaparecer
Cada existencia arrastrada en esperanza suspendida
Igual que la puerta de la ciudad en tristeza nublada
Y el vapor gris que camina sobre la acera
Tapa los poros y el alma de esta gente agotada
La borrachera en el bar en un domingo soleado
El samba resuena en los callejones perdonando los pecados
El sonido urbano de los autos es sincronizado
Al tono de cada cuerpo caminando en silencio
Calla-bocas de goma silencian las voces en la calle
La fauna humana en la ciudad tan majestuosa
Que va sin nombre andando en sí misma
Hasta desaparecer
Y el calendario disminuyó sin que lo hubiéramos notado
No es ni feliz ni triste, se vive anestesiado
Escrita por: Adam Esteves / Samantha Machado