Friedhof in Böhmen
Trümmer, Scherben, aufgebroch´ne Grüfte,
hingeschleudert, was die Erde barg
quer und grell in die entsetzten Lüfte
starren Sockel, Male, Kreuz und Sarg
Jede Tafel, jeder Stein zerschmettert,
der den Namen eines Deutschen trug,
also ward die Seite umgeblättert,
denn der Tod war noch nicht Tod genug
Denn die Steine reden Deutsch in Böhmen
schon die siebenhundert Jahre her
und ein unterirdisch dunkles Strömen
macht dem neuen Herrn die Träume schwer
Also schlagt die Grüfte noch in Scherben,
aus der Friedhofserde reisst den Rest,
denn die Toten müssen besser sterben
und der Hass will jeden Tag sein Fest!
Selbst nach Totenbeinen zielt der Geifer
Wieder folgt der Haufe seinem Kuß,
wilde Schlachten schlägt der irre Eifer
und die Schlacht von Lipan ist der Schluß
Cementerio en Bohemia
Trizas, fragmentos, tumbas profanadas,
lanzados lo que la tierra guardaba,
transversales y brillantes en el horroroso aire,
estátuas, marcas, cruces y ataúdes.
Cada placa, cada piedra destrozada,
que llevaba el nombre de un alemán,
entonces la página fue volteada,
pues la muerte aún no era suficiente muerte.
Pues las piedras hablan alemán en Bohemia,
hace ya setecientos años,
y un flujo subterráneo oscuro
hace pesados los sueños al nuevo señor.
Así que rompan las tumbas en pedazos,
arranquen el resto de la tierra del cementerio,
pues los muertos deben morir mejor
¡y el odio quiere celebrar cada día su fiesta!
Incluso hacia los huesos de los muertos apunta la saliva,
una vez más la multitud sigue su beso,
locamente golpea batallas el fervor insano,
y la batalla de Lipan es el final.